Sunday, November 19, 2006

Los Albigenses

Herejes, iluminados y rebeldes (III)
Por ApostoloZeno
LOS CÁTAROS O ALBIGENSES
La herejía albigense se mantuvo activa desde mediados del siglo XII hasta mediados del XIII. Albigense deriva del albigés, proveniente de la comarca situada al noreste de Tolosa (Toulouse) cuyo centro era Albi. El movimiento tuvo su foco central en el sureste francés y el Rosellón catalán, la zona conocida como Occitania o Langedoc. También denominados cátaros, apelativo de origen griego que significa ‘puro', nadie sabe quién fue su fundador o sus fundadores.
En Occidente, son predicadores ambulantes los que importan de Oriente el catarismo con su nombre griego. Al principio predicaron, también con el ejemplo, el ideal de vida apostólica y evangélica, por ello encontraron mucha aceptación. Pero pronto revelarán su doctrina dualista, “que indudablemente no es de origen popular ni puramente bíblica”, como asegura H. Grundmann. “Se trata de una cosmogonía y una mitología orientales, sin dudas derivadas del maniqueísmo, que son absolutamente incompatibles con la doctrina y la moral de la Iglesia”, dice el historiador.
Maniqueos y orgullosos de serlo, para los albigenses sólo existen dos poderes enfrentados: la luz y la oscuridad; el dios bueno, creador del espíritu, y el dios maligno, Satán, creador de lo material. Por su desprecio al cuerpo (que por algo es material), los albigenses se oponían al matrimonio y practicaban una ascesis tan rigurosa que algunos llegaban a morirse literalmente de hambre, dieta a la que llamaban 'suicidio de liberación'.
Rechazaban la divinidad de Cristo y casi todos los sacramentos de la Iglesia establecida. Se oponían a la jerarquía eclesiástica y pensaban que Jesús dio por igual a todos sus apóstoles, sin afán de poder ni riquezas. Cuestionaron el bautismo, la eucaristía, la virginidad de María, la conversión del pan y del vino en cuerpo y sangre de Cristo… Influidos por las filosofías orientales, creían en la reencarnación y muchos llegaron a hacerse vegetarianos. Además de maniqueos, los albigenses eran milenaristas. Aseguraban que en cuanto Jesús regresara a la Tierra (y pensaban que estaba al caer) desaparecerían la propiedad, el dinero, el clero, los reyes, los ricos, los pobres, las guerras, las naciones y demás desatinos humanos.
Aunque la herejía albigense fue un movimiento de amplias dimensiones, un movimiento de masas, no debemos caer en el error de imaginarnos a todo el Languedoc poblado de ascetas escuálidos y comeflores clamando por la abolición del dinero y del poder. Tan sólo los “perfectos” guardaban rigurosamente los preceptos de la doctrina cátara; luego estaba “una masa seducida por las virtudes de los ‘perfectos', pero a la vez de ningún modo deseosa de romper con sus marcos habituales, muy poco al corriente, por lo demás, de las contestaciones dogmáticas”, según P. Wolf.
Los albigenses fueron condenados en el Concilio de Luterano por orden del papa Alejandro III. Sin embargo sus ideas no dejaron de propagarse, e incluso ricos y nobles, como los condes de Tolousse, de Foix y de Beziers, abrazaron interesadamente la causa. El papa inició entonces una cruzada contra ellos ofreciendo indulgencias y una parcelita en el Cielo a todo aquel que fuera a combatirlos. Aunque las diferentes cruzadas anti-albigenses acabaron en 1229 con la rendición de Tolosa, continuaron incursiones militares puntuales como el asedio y la toma del último gran castillo cátaro, Montsegur, en 1244 y la acción de la inquisición contra aquellos grupúsculos resistentes que se refugiaron en el Pirineo catalán.
Claro que la Iglesia católica tiene otra versión de lo sucedido. Según la Iglesia, la que verdaderamente acabó con los albigenses fue la mismísima Virgen María en persona, que se le apareció a Santo Domingo, quien había sido achuchado por Inocencio II para que les comiera la oreja a los herejes, y le regaló un rosario para que lo blandiera “en contra de los enemigos de la Fe”. Gracias al rosario, Santo Domingo logró convertir a los pobrecitos de los cátaros que, engañados por el Demonio, se habían apartado de la senda marcada por la Cúpula eclesiástica. O sea, que las cruzadas, las persecuciones y las hogueras no tuvieron nada que ver.

En Occitania

Cátaros en Occitania
Cada hombre debería tener un país...aunque sólo fuera por el placer de dejarlo...Tener es no estar solo...En tu tierra en sus gentes, en sus aromas, en su cocina y en su historia hay algo que te pertenece, que queda allí, que te espera...Hoy os contaré una página de su historia, de la historia del Languedoc, intentando contribuir a que lo quieran un poco más.
EL CATARISMOVenido de Oriente, en concreto de Bulgaria, los Cátaros eran conocidos bajo el nombre de bogomilos. Este movimiento religioso se desarrolló en el Languedoc a principios del sXII.Cabe decir que en el Languedoc el catarismo se encontró con unas gentes propicias a acoger sin demasiadas reticencias esa herejía.Tiera de paso, beneficiándose de un nivel de vida bastante elevado debido en parte a sus importantes recursos económicos, este país, dotado de todas estas ventajas, sufría un notable defecto: el individualismo de sus dirigentes.Este punto débil fue aprovechado para sus intereses políticos por el reino de Francia a fin de anexionar las tierras occitanas a su corona.El catarismo presenta a Dios como principio de luz y de bien, y a nuestro mundo material como principio de mal e injusticia regido por el espíritu maligno de satanás. El hombre está, pues, a caballo entre estos dos universos opuestos. Su cuerpo pertenece al mal, su espiritu contiene una parcela de luz divina que es necesario liberar.Los cátaros quisieron reencontrar la pureza de los primeros cristianos en oposición al fasto y enorme poder de la Iglesia Católica de la época.El Catarismo es una religión sin santuario y sin dinero. Los hombres encargados de difundir la doctrina cátara eran los denominados ”Perfectos”. Habían seguido una preparación muy rigurosa y tenían el “consolamentum” que aseguraba a su alma la vida eterna y la salvación ahorrándole la reencarnación (ya que los cátaros creían en la metemsicosis).Pacifistas, vegetarianos, se sometían regularmente a ayunos prolongados. Su vida estaba ordenada por dos principios muy estrictos: prohibición de poseer lo que fuera, y prohibición de prestar juramento (de este modo quedaban libres de todo vínculo de vasallazgo en relación a los señores feudales y eclesiásticos).Los creyentes no estaban sometidos a ninguna regla particular de vida, cosa que constituyó otro punto débil del catarismo, y no estaban salvados de antemano del reino de las tinieblas a diferencia de la élite de los perfectos. Vemos ahora los hechos.En el año 1167, Niceta, un Bogomilo de Constantinopla preside el concilio herético de San Félix de Caraman. En ese momento católicos y cátaros cohabitan pacíficamente.Entre los católicos dos hombres ven la necesidad de reformar sus costumbres: San Bernardo y, más tarde, Santo Domingo de Guzmán, que empezó a publicar en 1205. Esta cruzada a favor de lo espiritual fue un fracaso mientras el catarismo se iba extendiendo poco a poco por el Languedoc.Ante la magnitud que iba tomando este movimiento, el Papa Inociencio III, autoritario, reaccionó violentamente y excomulga a Raymond VI, Conde de Toulouse.Un incidente prende la mecha: el asesinato del legado del Papa en Provenza. La cruzada estaba lanzada. Estamos en el 10 de marzo de 1208. Millares de mercenarios y aventureros Señores del Norte se movilizan. El 22 de julio tiene lugar la masacre de Beziers: 30.000 personas encontraron la muerte. Carcasona capitula. Raymon Roger de Trencavel, defensor de Carcasona fue apresado y murió en circunstancias extrañas. El 10 de noviembre de 1209 Simon de Montfor, que había tomado el mando de la represión decide enfrentarse a Toulouse. La ciutad de Lavaur capitula en 1212 tras una batalla que vio la mayor pira colectiva de la cruzada. Simón de Monfort, con grandes ambiciones políticas, conquista castillo tras castillo.Ante este peligro, Raymond VI llama a su cuñado el rey de Aragón, PedroII. Los dos bandos se enfrentan en 1213 en la batalla de Muret. Pedro II muere. En 1215 tiene lugar el Concilio de Latran. El conde de Latran. El conde Raymon abdica a favor de su hijo y abandona el territorio: Simón de Montfor obtiene derechos sobre todas sus conquistas, incluida Tolosa.Estas decisiones no satisfacen a nadie y son el principio de la resistencia. Simon de Montfort encuentra la muerte en 1218 ante Toulouse. Raymon VI muere en 1222 y Philipe “Auguste”, rey de Francia en 1223. En lo sucesivo se enfrentan los jóvenes: Raymond VIII, Amaury de Montfort y Luis VIII. En el tratado de Meaux, en 1229, el Conde de Toulouse firma la paz. La anexión del Languedoc a Francia queda "legalizada" después de la boda de la hija de Raymond VII con Alfonso de Poitiers, hermano del Rey de Francia. La Inquisición entra en el conflicto a partir de Roville y el Conde de Toulouse, traicionando de nuevos sus compromisos, organiza la última resistencia. Los señores intentan volver a obtener la posesión de sus tierras, pero en vano, ya que Raymond VII se retira y la armada real toma los castillos de Corbieres.De 1240 a 1242 dan los últimos coletazos los barones y condes. Si un asesinato había servido de pretexto al principio de la cruzada, otro marcará el final de la revuelta meridional. En efecto, en mayo de 1242 el inquisidor Guillaume Arnaud es masacrado en Avinyonet. Es la ocasión de asestar la estocada final al último bastión de la resistencia cátara. El castillo de Montsegur, refugio de los herejes y los autores del asesinato de Avinyonet.El sitio duró desde mayo de 1243 hasta el 1 de marzo de 1244. Las condiciones de la rendición estipulaban que los defensores podían quedarse en el castillo durnte 15 días, pasado este plazo, los asediados militares salvarían la vida a condición de confesarse, los demás quedarían libres si adjuraban. 210 personas,los Perfectos y algunos miembros de su familia se negaron a ello y fueron conducidos a la hoguera.Así se terminó un momento importante de la historia de OCCITANIA..

Bibliografía

BELIBASTEGuillermo Bélibaste, uno de los últimos perfectos cátaros, nació en Cubiéres (Aude). Entró en las órdenes Cátaras tras haber matado a un pastor, sin duda durante una pelea (Duvernoy). Detenido por primera vez, se evadió del Mur de Carcasona y se refugió en Cataluña, en Lérida, donde vivió fabricando peines. Estuvo en relación con el perfecto Raimon de Castelnau, de la Iglesia cátara de Agenais, que sin duda le enseñó en Morella y agrupó a su alrededor algunos fieles. Allí se unió a él un enviado de la Inquisición -un traidor-, Arnaud Sicre, que captó su confianza, le atrajo a Tirvia y le hizo detener. Fue devuelto, en agosto de 1321, a Carcasona, y quemado en Villerouge-Termenès (Aude), cuyo castillo pertenecía al arzobispo de Narbona, su señor temporal (Duvernoy). Aunque fue, sin duda, de fe ardiente, Bélibaste no parece haber tenido un gran ingenio. Mezcla con los dogmas cátaros sus opiniones personales, a menudo incoherentes. Pero como nada de lo que afecta al último catarismo debe dejarnos indiferentes.
BERNARD DELICIEUXBernard Délicieux nación en Montpellier, en 1260. Tras entrar en la orden de San Francisco en 1284, fue casi inmediatamente atraído por las ideas que corrían entre los beguinos (las de Joaquín de Flora) y sufrió, sin duda, más directamente, la influencia de Pierre-Jean Olive, cuyas teorías habían tenido gran éxito en Occitania. Se hizo célebre por haber tomado partido, noble y valerosamente, contra los abusos de la Inquisición que, por aquel entonces, levantaban gran indignación entre las poblaciones de las regiones de Toulouse, Carcasona y Razès. En Carcasona, fue el alma de una verdadera revolución que se apoderó de la ciudad fortificada, liberó a los herejes detenidos en el Mur (el "Muro" o prisión de la Inquisición dominica) y los entregó a los oficiales reales. Pues Bernard Délicieux pretendía apelar a la justicia, más generosa, del rey de Francia, en la que los carcasoneses ponían todas sus esperanzas. En 1921, efectivamente, el rey había prohibido al senescal de Carcasona que encarcelara a nadie a petición de los inquisidores, salvo si eran herejes notorios. Felipe el Hermoso llegó a Carcasona, animado por las mejores intenciones; pero herido por los altaneros modos del cónsul Elie Patris, alarmado sobre todo por la noticia, sabida poco después, de que los cónsules de Carcasona y Limoux habían urdido una conjura para liberar el país del dominio francés y entregar a Fernando, Infante de Mallorca, el gobierno del antiguo vizcondado de Carcasona y de las regiones vecinas, cambió bruscamente de humor, hizo ahorcar a Elie Patris y los cónsules de Carcasona con sus ropas consulares, así como de Limoux y unos treinta notables de Razès. Bernard Délicieux estaba, sin duda, comprometido en la conjura: fue encarcelado. Perdonado en 1307, fue de nuevo acusado, en 1313, de haberse rebelado contra la Inquisición e, incluso, de haber intentado envenenar por la magia, con la complicidad, se dice, de Arnau de Vilanova, al papa Benedicto XI (esta acusación, inverosímil, no fue atendida). Bernard Délicieux fue excluido de su orden (1318) y condenado a prisión perpetua. Murió en 1320.

BERNARD SAISSETNacido en la segunda mitad del siglo XIII, muerto en 1314, Bernard Saisset fue el primer obispo de Pamiers, obispado creado en 1295 por el Papa Bonifacio VIII. Enemigo de la monarquía francesa, tomó partido contra Felipe el Hermoso en el altercado que el rey tuvo con el Papa. Fue él quien, en nombre de Bonifacio VIII, se encargó de exigir al rey la liberación del conde de Flandes, prisionero. Felipe el Hermoso le hizo detener: la corte, reunida en Senlis, le declaró culpable de alta traición. Liberado en 1301, por intervención del papa, se dirigió a Roma y permaneció allí hasta 1308, año en el que tomó de nuevo posesión de su obispado. La actitud de este personaje, emparentado con la familia condal de Toulouse, ha sido considerada a veces por los escritores "occitanistas", especialmente por Napoleón Peyrat, fruto de un sincero patriotismo meridional: algo que es verosímil pero en modo alguno seguro. Parece, sin embargo, que, bajo su episcopado, la represión de la herejía se llevó a cabo con bastante blandura.

CALVINOJean Calvin (Calvino), nació en Noyon, Picardía, en 1509. Muy pronto, este humanista que parecía destinado a consagrar su vida al estudio del griego, el latín y el hebreo y a la edición de textos antiguos, se sintió atraído, por las nuevas ideas: adoptó con entusiasmo las de Lutero. El asunto de los Placards (octubre de 1534) precipitó su ruptura con la Iglesia católica. Renunció a ordenarse sacerdote. Y comenzó a meditar ya su obra de reformador. En Basilea, donde se había refugiado, escribió, en 1436, la "Institución de la religión cristiana" (en latín). En 1541, publicó una nueva edición, en francés y más desarrollada. Esta obra convierte la predestinación en el dogma central del protestantismo. Calvino enseñó entonces su doctrina en Ginebra, donde, tras un corto exilio, se instaló definitivamente en 1541. Obtuvo de los magistrados de la ciudad el poder de reformar la Iglesia y las costumbres. Intolerante, intransigente, implacable, hizo quemar vivo a Servet en 1556, un Servet que habría podido salvarse sólo con decir: "El hijo eterno de Dios", en vez de decir "El hijo del Dios eterno" (era una especie de arriano que había atacado el dogma de la Trinidad), consiguió que en Ginebra reinara la virtud y la disciplina dogmática, más de lo que Roma había sabido hacerlo nunca. Ginebra se convirtió en uno de los principales centros del protestantismo. La influencia de Calvino se propagó entonces por toda Europa, especialmente en Francia y en los Países Bajos. Murió en 1564.

DOMINGO (SANTO)Domingo de Guzmán, nacido en 1170 en Caleruega (Burgos), fue en 1196 canónigo de Osma. En 1203 tuvo ocasión de viajar a Francia: la atravesó, con su obispo, enviado en embajada a Dinamarca por Alfonso VIII de Castilla. En 1206 tuvo, en Montpellier, un encuentro decisivo con los cistercienses encargados de predicar contra los herejes. Su vocación se fortaleció: se consagrará a la conversión de los albigenses. Rivalizando en pobreza mística con los Perfectos, recorrió incansablemente el país de oc: predicó en Servian, en Béziers, en Carcasona... Pero su centro de acción, de 1207 a 1209, es sobre todo la región de Fanjeaux, Montréal, Mirepoix. Crea, cerca de Fanjeaux, el monasterio de Prouille que acoge a las mujeres, cátaras o valdenses, recién convertidas (¿lo hacían siempre sinceramente?). Entonces dividió su actividad entre la administración del establecimiento y las prédicas. Tras la cruzada contra los albigenses (1209) se inició para él el gran período de la predicación en Toulouse. Y funda en esta ciudad la orden de los Hermanos predicadores, aprobada por Inocencio III. Santo Domingo murió en Bolonia, en 1221. Fue canonizado por el Papa Gregorio IX en 1234.

DULCELINA (SANTA)Una de las más hermosas figuras de la compasión franciscana en Provenza. Nacida en Digne, en 1214, muerta en Marsella, en 1274. Era hermana de Hugnes de Digne, inspirado religioso cuya palabra quiso escuchar san Luis, según cuenta Joinville, en Hyères, a su regreso de la cruzada. Poseemos una Vida de santa Dulcelina, en lengua de oc, de la que Renan dijo: "esa joya de la compasión franciscana aguanta la comparación con lo más notable que existe en vidas de santos".

ENRICOEste hereje del siglo XII, cuyo lugar de nacimiento se ignora -se le considera italiano, pero podría ser, con mayor verosimilitud, francés-, monje, eremita, bastante culto por lo demás (san Bernardo le califica de litteratus), ocupa en la historia del pensamiento meridional un lugar de primer orden. Se entregó primero a la predicación y permaneció algún tiempo en Lausana, pero los ataques que realizó contra la Iglesia lograron que fuese expulsado. En 1116 estaba en Le Mans, donde el obispo Ildebert le fue primero bastante favorable. Aunque fuera bastante revolucionario, sus prédicas tuvieron un gran éxito en esa ciudad, éxito que alarmó a las autoridades eclesiásticas. Le privaron del derecho de predicar, pero él no tuvo en cuenta esta prohibición. Más aún, alentado por la entusiasta acogida que sus ideas encontraban, quiso pasar a la acción: intentó suprimir la prostitución. Ante su llamamiento, las prostitutas de Le Mans abandonaron sus bienes, se cortaron el pelo, quemaron sus valiosos vestidos y aguardaron a los maridos que les prometía. Al mismo tiempo intentaba liberar a la mujer del pecado -y de la explotación masculina-, proyecto cuyo carácter altamente evangélico y sorprendentemente "modernista" no puede negarse, daba una nueva definición del matrimonio, que, a su entender, debía ser una unión de los corazones y no una asociación de capitales e intereses. Las ideas del monje, muy generosas, encontraron amplio eco en el pueblo bajo y el bajo clero. Pero fueron interpretadas como la expresión de una lucha abierta, de carácter patarino ya, contra la Iglesia e, incluso, contra la utoridad señorial. Cuando el obispo Ildebert

ESCLARAMUNDAHermana de Raimon-Roger, conde de Foix. Al enviudar de su marido Jourdain, hacia 1200, se hizo "cristiana" y recibió el consolamentum en Fanjeaux, de manos del obispo Guilharbert de Castres (1204). Se instaló en Pamiers, donde inició una activa campaña a favor del catarismo. Asistió en 1207, al famoso coloquio de Pamiers. Una tradición - que se apoya en un arreglo en prosa de la Canción de la Cruzada- le atribuye la reconstrucción del castillo de Montsegur, que le habría pertenecido en propiedad.

GUILHABERT DE CASTRESEl más célebre de los Perfectos de Occitania. Parece haber residido en Fanjeaux, donde tenía una casa. En 1204, dio el consolamentum a Pierre-Rogier de Mirepoix, hermano del futuro defensor de Montsegur - y trovador. Aquel mismo año, impuso los hábitos, en Fanjeaux, en presencia del conde de Foix a Esclaramunda, hermana del conde. En 1207, asiste al coloquio de Montréal, donde tiene como adversario a Pierre de Castelnau, legado romano. Debió de participar, en 1227, en el concilio cátaro de Pieusse, durante el cual se procedió al nombramiento de Benoît de Termes como obispo del nuevo obispado de Razès. Entre 1211 y 1219 vivió, sin duda, en Montsegur, adonde iba con frecuencia. Viajó mucho por toda la región. En 1220, se encontraba en la sitiada Castelnaudary. Posteriormente tomó la decisión de retirarse a Montsegur, junto con otros cátaros, donde finalmente murió.

TAVERNIERLlamado también Prades Tavernier (y André, nombre de bautismo cátaro), tejedor en Prades, compañero de Pierre Authier y de Bélibaste, fue uno de los últimos Buenos Hombres del condado de Foix. Detenido por primera vez en 1303, se evadió del "Muro" de Carcasona, con Bélibaste. Capturado de nuevo unos años más tarde, pereció en la hoguera.










Cronología

927-972 El pope Bogomilopredica una religión cristiana distinta, en Bulgaria.
1000 Primeros rastros de comunidades consideradas heréticas en toda Europa.
1002 Primeras ejecuciones de catáros en Francia (en Orléans y en Toulouse). Diez canónigos de la Iglesia colegiada de Sainte-Croix suben a la hoguera.1049 En el concilio de Reims se trata por primera vez la cuestión de los nuevos herejes aparecidos en Francia.1077 En Cambrai un cátaro es condenado como hereje y quemado.1114 En Soisson el pueblo saca de la cárcel a varios herejes y los hacen quemar.1126 Pierre de Bruys va a la hoguera en Saint-Gilles, Languedoc.1160 Aprox. Nacimiento de la Secta Valdense en Lyon.1163 El concilio de Tours denuncia los avances amenazadores de la nueva herejía (catarismo). El canónigo Eckbert von Schönau emplea por primera vez el nombre de "cátaros" en sus Sermones.1165 Concilio de Lombez contra los "boni homines" (buenos hombres).1167 Un concilio de los albigenses en Saint Felix de Caraman presidido por un obispo búlgaro, fija su organización y su culto. Una asamblea eclesiástica reunida en Vézelay quema 7 cátaros. Creación de los cuatro primeros obispados cátaros del Languedoc, Tolosa, Albi, Carcasona, Agen.1172 Un clérigo acusado de herejía es quemado en Arrás.1177 Raymond V, conde de Tolosa, señala al cabildo general de Citeaux el "desarrollo alarmante" de la herejía cátara.1179 El XI Concilio ecuménico, tercero de Letrán, pronuncia el anatema contra los herejes albigenses, a instancia del papa Alejandro III.1180 El papa hace predicar, por medio de su legado Henri, cardenal obispo de Albano, la cruzada contra los herejes del Mediodía de Francia.1181 Toma de Lavaur.1184 El papa Lucio III excomulga a los valdenses.1194 Raymond VI sucede a su padre Raymond V, conde de Tolosa. Advenimiento del papa Inocencio III.1198 Comisión para proceder contra los herejes entregada por el papa a los cistercienses Reynier y Gui :primer establecimiento de la Inquisición llamada episcopal por los legados. Nominación del Papa Inocente III, que predicará la Cruzada contra los Albigenses.1200 Cinco hombres y tres mujeres son quemados en Troyes acusados de herejía. 1201 Un caballero del conde de Nevers es entregado a las llamas en Nevers. (Persecución contra la colonia cátara de la Charité-sur-Loire.)1203 Legación de Pierre de Castelnau.1204 Raymond de Perella construye Montségur a pedido de los cátaros de la región. Coloquio religioso entre católicos y cátaros en Carcasona a iniciativa del rey de Aragón Pedro II (febrero).1206 Esclarmonde, hermana del conde Foix, recibe el consolamentum. Santo Domingo establece en Prouille una comunidad para servir de refugio a las mujeres cátaras conversas. Fundación del monasterio de Prouille. 1207 El papa confirma la sentencia de excomunión pronunciada contra el conde de Tolosa por Pierre de Castelnau (29 mayo).1208 Asesinato del legado pontifial Pierre de Castelnau (15 de enero). Pierre de Castelnau es canonizado (10 de marzo). San Francisco de Asís decide dedicarse a la vida apostólica. Inocencio III convoca la cruzada contra los herejes. 1209 Raymond VI se somete a la iglesia y es flagelado públicamente en Saint-Gilles (18 de junio).1209 El ejército cruzado marcha sobre Languedoc (principios julio). Asedios de Beziers y Carcasona. Muerte de Raimundo Roger Trecavel. Investidura de Simón de Montfort como vizconde de Carcasona. 1209 Comienzo de la cruzada. Saqueo e incendio de Béziers (22 de julio). Toma de Carcasona (15 de agosto), captura y destitución de Trencavel a beneficio Montfort. Simón de Montfort recibe de los legados el título de vizconde de Carcasona y Béziers (fin de agosto). Asalto contra Lastours, fracaso (Septiembre). Un concilio celebrado en Avignon decreta 21 cánones contra los herejes y los judíos (septiembre). Muerte de Raymond-Roger Trencavel, vizconde de Carcasona y Béziers (10 de noviembre). Caen en manos de los cruzados: Albi (Rendición), Castres, Caussade, Fanjeaux, Gontaud, Mirepoix, Puy-la-Roque, Saverdun, Tonneins, etc.
1210 Toma de Minerve; 140 cátaros quemados (22 de julio). Toma de Termes. Toma de Puivert. Los legados del papa citan al conde de Tolosa ante un concilio en Saint-Gilles y lo excomulgan por segunda vez (septiembre). Termes sucumbe luego de 9 meses de sitio (23 noviembre). Creación de la orden de los Franciscanos. Felipe Augusto hace quemar en París a los discípulos de Amaury de Bène (20 de diciembre). Caen en manos de los cruzados los castillos de Alayrac (matanza de la guarnición), de Bram (mutilación de la guarnición), de Pennautier, etc.
1211 Rendición de Lastours. Sitio de Castelanaudary (septiembre). Caen a manos de los cruzados: Cahuzac, Coustaussa, Gailac, la Garde, la Grave (matanza de la guarnición), la Guépie, Montaigu, Montgey (destrucción total), Rebastens, etc. Sitio, toma y masacre en Lavaur (unos 400 cátaros quemados). Primer sitio de Tolosa. Hoguera de Les Casses (más de 60 cátaros quemados).
1212 (Aprox.) Unos 80 herejes son juzgados en Estrasburgo. La mayoría son quemados. Pierre de Vaux de Cernay se dirige al Albigeois. Toma de Agen por Simón de Montfort. Simón de Montfort reúne en Pamiers una asamblea encargada de establecer el status político y jurídico de los vencidos (1º de diciembre). Caen en manos de los cruzados: Ananclet (masacre), Auterive (quemada), Biron Castelsarrassin,Cauzac, Hautpoul (sitio y masacre), l'Isle, Moissac (sitio y matanza de mercenarios), Montaut, Muret, Penne d`Agenais (sitio), Penne d`Albigeois (sitio), Saint Antonin (saqueo), Saint Gaudens, Saint-Marcel, Saint-Michel, Samatan, Verdun-sur-Garonne. Los habitantes de Tolosa apelan a Don Pedro II de Aragón para que les venga a ayudar.
1213 El príncipe Luis, hijo de Felipe Augusto, toma la cruz (principio de año). Batalla de Muret (12 de septiembre): Muerte del rey Pedro el Católico y derrota occitanoaragonesa. Jaime I, llamado el Conquistador, conde de Barcelona y rey de Aragón, de Valencia y de Mallorca (1213-1276). Rendición de Tolosa. Investidura de Simón de Motfort como conde de Tolosa. Fundación de la orden dominicana (frailes predicadores). Sitio de Casseneuil: toma, masacre, demolición de las murallas.
1214 Batalla de Bouvines (27 de julio).
1214 Toma de los castillos de Dome en el Perigord y Montfort.
1215 Primera cruzada del príncipe Luis y entrada de Simón de Montfort en Toulouse (abril-octubre). El rico tolosano Pierre Seila (o Cella) dona a santo Domingo varias casas que serán la sede de la Inquisición. Apertura del Concilio de Letran (11 de noviembre). Persecución de herejes en Colmar.
1216 Simón de Montfort recibe la investidura del rey para Languedoc (10 de abril). Sitio de Beaucaire y primera derrota de los cruzados (mayo-agosto). Muerte de Inocencio III (16 de julio). Entrada de Simón de Montfort en Toulouse, aplastamiento de la rebelión y desmantelamiento de la ciudad. Una bula de Honorio III confirma solemnemente la orden fundada por santo Domingo. Inicio de la reconquista de Tolosa (Raimundo VI y el "conde joven").
1217 Persecución de herejes en Cambrai. Simón de Montfort toma los castillos de Crest en Dauphiné, la Bastide, Monteil, Montgrenier, Pierrepertuse. Comienzo del sitio a Toulouse (octubre).
1218 Muerte de Simón de Montfort (25 de junio) en el sitio de Tolosa.
1218 Muerte de Pierre de Vaux de Cernay (fin de diciembre).
1219 Segunda cruzada del príncipe Luis. Toma de Marmande y sitio encubierto de Toulouse (mayo-junio).
1220 - 1221 Reconquista occitana del condado de Tolosa.
1220 Persecución de herejes en Troyes.
1221 Muerte de santo Domingo (6 de agosto).
1222 Muerte de Raimundo VI (agosto). Raimundo VII, conde de Tolosa (1222 - 1249).
1223 Muerte de Raimond Roger, conde de Foix (abril). Muerte de Felipe Augusto (14 de juilio). Coronación de Luis VIII en Reims (6 de agosto).
1224 Amaury de Montfort deja el Languedor (15 de enero).
1225 Asamblea de las iglesias cátaras en Pieusse. Muerte de Arnaud Amaury, arzobispo de Narbona (29-9).
1226 Excomunión de Raimundo VII por el concilio de Bourges (28-1).
1226 Cruzada de Luis VIII, rey de Francia (1223 - 1226) (junio-noviembre). Muerte del rey. Muerte de San Francisco de Asís (3 de octubre). Muerte de Luis VIII en Montpensier (8 de noviembre).
1227 Advenimiento de Gregorio IX. Masacre de Labecede (Lauragues). Quema de herejes en masa. 1229 Firma del Tratado de Meaux, flagelación de Raymond VII ante le altar de Notre Dame de París (12 de abril).
1229 Concilio de Toulouse (noviembre).
1231 Montségur se convierte en la plaza fuerte del catarismo. Muerte de Foulque de Marseille, obispo de Toulouse.
1232 Guillabert de Castres reúne el sínodo de Montségur.
1233 Gregorio IX consagra definitivamente la inquisición monástica y da a los dominicos una delegación general para el ejercicio de este oficio (13 de abril). Confirma la creación de la Universidad de Toulouse "para hacer florecer la fe católica en estas comarcas" (29 de abril). Tres dominicos son arrojados a un pozo en Cordes.
1234 Raimundo VII publica sus Estatutos contra los herejes. El inquisidor Arnaud Cathala hace exhumar en Albi a personas muertas en estado de herejía, y es maltratado por la multitud. Los inquisidores Guillaume Arnaud y Pierre Seila condenan 210 personas a la hoguera en Moissac. En Narbonne el pueblo saquea el convento dominico.
1235 Los dominicos son expulsados de Toulouse por orden del conde y de los cónsules (noviembre).
1239 En Montwimer (Marne) 183 cátaros son quemados en presencia del conde de Champagne.
1240 Sitio de Carcassonne por Raymond Trencavel (septiembre).
1241 Raymond VII promete a Luis IX destruir el castillo de Montségur.
1242 Rebelión de Raymond VII (abril-octurbre). Atentado de Avignonet (28 de mayo) contra los inquisidores por parte de los caballeros de Montsegur.
1243 Tratado de Lorris (enero). El concilio de Béziers decide destruir Montségur. Ramón Damors lleva a Bertrand Marty, en Montségur, cartas del obispo cátaro de Cremona (antes de noviembre). El obispo de Albi, Durand, lleva refuerzos al ejército sitiador de Montségur (noviembre). El papa Inocencio IV da la absolución a Raymond VII (2-12). Se celebra un concilio en Narbona en presencia de los jefes del ejército que sitia Montségur.
1244 Escalada nocturna intentada por los sitiadores de Montségur (17-17). Salida nocturna de los sitiados. Fracaso (1 de marzo). Se pacta una tregua entre sitiadores y sitiados (2 de marzo). Rendición de Montségur (14 de marzo). Hoguera de Montségur (16 de marzo - unos 225 cátaros quemados). Desmantelamiento de las iglesias occitanas y reorganización de la jerarquía cátara en la Lombardía.
1246 San Luis prescibre la construcción de prisiones especiales para los herejes en Carcasona y Béziers.
1249 El conde de Toulouse hace quemar en Barleiges (Agen) 80 creyentes. Muerte de Raymond VII (27 de noviembre).
1255 Toma de Quéribus, uno de los últimos reductos de los cátaros en el Languedoc. Tratado de Corbeil entre Jaime I y Luis IX.
1271 Muerte de Alfonso de Poitiers y de su mujer Juana de Toulouse, sin descendencia. El Languedoc pasa a la corona de Francia (21-24/8).
1276 Rendición de Sirmione (Italia), refugio cátaro.1278 Hoguera de la arena de Verona (200 quemados). Sesarticulación del catarismo italiano.
1300 - 1319 Los hermanos Autier intentan el resurgimieto del catarismo en Occitania.
1321 Quema de Guilhem de Belibaste (también Belibasta) en Villerouge-Termenes: es el último cátaro conocido del Languedoc.
1412 Últimas sentencias contra cátaros italianos.
1463 Los turcos conquistan Bosnia: fin del catarismo oriental.










La religión cátara

La religión cátara parte de un principio de interpretación distinto del Nuevo Testamento del que hacían los católicos: su principal característica es no aceptar la idea de que el mundo material con sus sufrimientos y desgracias puede ser obra de Dios, el cual es sólo bondad.
El origen hay que buscarlo en la consabida idea de dos principios opuestos, el Bien y el Mal, que dominan el mundo; el alma es presa de la materia y sólo puede salvarse a través del conocimiento. Parece ser que allá por el siglo X los llamados "Bogomilos" (amigos de Dios) predicaban en Bulgaria, esta región dualista, que se fue extendiendo por el Norte de Italia, la Lombardia y el Mediodía francés hasta llegar a Inglaterra.
No se puede entender que un solo ser haya podido crear el reino del Mal, de las Tinieblas y a la vez el reino del Amor, de la Luz. Por lo tanto se admite que Dios es Todopoderoso en el Bien, pero su poder está limitado por su infinita bondad y a Él se contrapone el demonio. El primero está representado por el espíritu (el alma) y el segundo por la carne. Por la vía del conocimiento revelado a los hombres por Cristo, el alma se libera de lo material y entra en contacto con Dios. Sólo el bautismo -no el que se realiza con el agua, sino el que administró Cristo a los apóstoles- permite el acceso al estado "perfecto", sin lo cual el alma irá a parar a otro cuerpo a la espera de acceder un día al "conocimiento" (idea de reencarnación).
Este bautismo espiritual, del que los cátaros se consideran los detentores, es llamada consolament en la lengua occitana. Se administra solamente a los creyentes que lo desean, después de un período de iniciación junto a otros "perfectos". Consiste en una serie de oraciones y palabras rituales y encierra los tres principios básicos del catarismo: revelación, ordenación y extremaución.
Los "perfectos" viven en comunidades laborales sin distinción de clases. Los hombres tienen la obligación de socorrer y predicar (hacer el bien), bajo unas reglas muy estrictas: no deben matar animales, pues en ellos puede habitar un alma en espera de la revelación; por lo tanto no comen carne, ni cualquier otro alimento de origen animal (leche, huevos, etc.), solamente frutas, verduras y animales de sangre fría como el pescado; no mantienen relaciones sexuales, ya que esto crearía un atraso en la liberación de las almas; no pueden realizar juramentos de fidelidad y deben trabajar sea cual fuere su clase social.
El simple creyente no está obligado a seguir estar reglas tan estrictas, que debe cumplir sólo el "perfecto", pues es una obligación prepararse para recibir el consolament. Sin embargo, para entender esta idea que se afianzó en el Languedoc en los siglos XII y XIII hay que situarla en el contexto histórico de la época. Hay que partir de la situación que se vivía en esos años en la Edad Media en Europa, con un mundo completamente injusto, donde la pobreza hacia mella en la mayoría de las gentes y la iglesia, aliada de los poderosos, nadaba en la abundancia.
Es después del Concilio de San Félix de Caramán, en el año 1167, que se produce el nombramiento de los cuatro primeros obispos cátaros del Languedoc.
Esta iglesia también estaba dividida en diócesis, con un obispo al frente, al que acompañaban una serie de jerarquías, formando los "perfectos" y los creyentes la base social de la pirámide de esta sociedad, que a la mitad del siglo XII se extendió por la región de la Champagne, la Lombardía, la Toscana y los Balcanes, además del Languedoc.
Estaba claro que la iglesia católica, establecida en Roma, no podía dejar que unas ideas tan peligrosas, que atacaban los cimientos de la sociedad feudal en la que la propia iglesia se basaba, fueran afianzándose en unas tierras antaño católicas. Es después de enviar a predicar sin éxito a Santo Domingo de Guzmán, las palabras del cual no dejan lugar a ninguna duda (·allí donde la bendición no sea escuchada, se hará ori el garrote"), que decide condenar la herejía e insta a los barones católicos a combatirla, con el aliciente de que podrán quedarse con las tierras y bienes de los insurrectos.
(Extracto sacado de "Aude, País Cátaro" de la editorial Cúpula, dentro de la colección de guías del "Camino Verde".










El catarismo

Introducción
La cuestión de los cátaros es uno de los temas medievales que más siguen fascinando hoy en día, suscitando interés por el modo de vida, preceptos e historia de los miembros que conformaron esta doctrina herética. Además está envuelto en el halo de misterio que provoca en el hombre actual todo lo referente a la Edad Media (aún sin ser una época tan oscura), pero más aún si tenemos en cuenta la represión que sufrió este colectivo y que provoca el morbo de la gente.
A pesar de que parece que el tema despierta interés, en España existen pocas publicaciones serias. No se han traducido las obras de Thouzellier, Griffe, Duvernoy... y solo se editan libros que se refieren al tema por la vertiente esotérica.
El catarismo, la religión de los bons homes, tuvo su lugar de práctica en la Lombardía, algunos lugares de los Pirineos y, sobre todo, en el Languedoc. Pero, como veremos, las creencias que lo conformaban no eran originarias de estos sitios, sino que se van forjando desde tiempos pasados y desde zonas orientales.
Las cuestiones que plantean los cátaros son: ¿porqué y cómo surgen?, ¿en que puntos se distanciaban de la ortodoxia?, ¿porqué eran tan peligrosos para esta? ... Pero antes de abordarlas habría que intentar definir los conceptos de herejía y de ortodoxia. Ortodoxia sería "lo correcto", la fe que profesan los seguidores de la doctrina de la Iglesia; mientras que la herejía sería la separación del tronco recto de la Iglesia por un error doctrinal. Pero: ¿estaba la doctrina "ortodoxa" de la Iglesia totalmente definida desde un principio o se conforma a raíz de la eliminación de las "herejías" precedentes? Según Emilio Mitre Fernández hay tres opiniones al respecto:
1.-La ortodoxia precede a la herejía, que tergiversa el mensaje de Cristo.
2.-Existiría una gran variedad de corrientes, una crítica libre sobre la que se impondrá Roma (Bauer).
3.-Turner aboga por una Iglesia en la que existe la variedad y en la que aparece la herejía cuando alguna variable interna contradice en extremo la fe tradicional.
Es lógico pensar que la "ortodoxia" como dogma cristiano no queda establecida en el momento que aparece el cristianismo, sino que se ir configurando, y cuando la Iglesia se va institucionalizando ser la cabeza dirigente la que marcar la doctrina, precisamente a cargo de eliminar las interpretaciones que van directamente contra ella, su organización y el orden social establecido. Esto se hará mediante los concilios.
La actividad de estos grupos que cuestionan los planteamientos que llegan desde Roma se hace alarmante en Occidente en el XI, en el que se dar n como consecuencia varios concilios: uno en Reims en 1049, y otro en Tolosa en 1095. Pero no se llegar a presentar una oposición fuerte a la Iglesia y pronto estos movimientos ser n vencidos, hasta ser reactivados a mediados del XII por los cátaros.
Inicios del catarismo
A partir del XII comienzan a aparecer de nuevo herejes en las zonas donde antes habían surgido y habían sido eliminados. En 1144, en Colonia, es detenida una secta que se presentaba a modo de Iglesia jerarquizada, el mismo año en Lieja aparece otro grupo de características similares. Estas apariciones ir n acompañadas de ejecuciones en la hoguera. En 1145 San Bernardo habla de los "tejedores arios" en la zona de Tolosa y Albi, a la que viaja para combatir las predicaciones heréticas por orden del Papa Eugenio III. Los de Colonia afirmaron que su Iglesia había estado oculta en países orientales, y un texto del Inquisidor Anselmo de Alejandría explica que su origen es Bulgaria, donde la religión extendida es el bogomilismo, herejía dualista, según la doctrina maniquea de los dos principios supremos enfrentados: el bien y el mal. La osmosis que se produce entre Oriente y Occidente con las cruzadas, y el tráfico fluvial de las aguas del Danubio y Rhin hacen que aparezcan los grupos heréticos en lugares de los actuales países Bajos y el norte de Francia. Pero no ser en estos lugares donde cuaje, sino que desde que aparece, hasta 1165, el movimiento ira a confluir a la zona que se le presentó más permisiva, que fue la de Occitania.
Durante estos años la iglesia estudiar estos movimientos, y se los definir con términos como "arios", "maniqueos" y el término griego "cátaro" (puro), que según Eckbert de Schnau, fue el que se aplicaron los primeros maestros de la zona renana. Se comienzan a realizar concilios que discuten el tema: el primero ser en Reims en 1148, el segundo en 1157; luego otro en Tours en 1163, en el que se describen los síntomas de esta nueva herejía. Pero ser en 1167 cuando el catarismo se constituir en un verdadero peligro para la Iglesia Romana, y el lugar será Saint-Felix de Caramon, donde se constituir la Iglesia Cátara.
La creación de la Iglesia Cátara
Este acontecimiento es conocido por un documento encontrado en el siglo XVII por Guillaume Besse, de cuya autenticidad se ha dudado. Los hechos son que en el mes de Mayo de 1167, en el castillo de Saint-Felix de Caramon, el pope oriental Nicetas dar el consolament, es decir, el bautismo de los cátaros, a una "gran multitud" de gentes de la zona occitana. Se ordenaron seis obispos y se constituyen comisiones para delimitar los territorios de las diócesis de Albi, Tolosa, Carcasona y Agen. El catarismo se organiza ahora como Iglesia, dejando claramente fijado su dogma, en el cual se da la oposición entre dos principios en igualdad de fuerzas: Dios, que creó el universo, y Satanás, que creó la tierra.
Así es como la Iglesia cátara tomará fuerza en el Mediodía francés, ya que los obispos de Tolosa, Albi y Carcasona no se ven obligados a intervenir. Por tanto en este ambiente permisivo se concentran los seguidores cátaros que en el norte de Francia se estaban viendo perseguidos. El clero meridional no era tan activo como el del norte, y hasta el Papa Inocencio III los acusa de pasividad y de solo buscar beneficios. La razón no es que los prelados fuesen m s inactivos que en otras zonas, pero quizá si insuficientes para la amplitud de las diócesis, donde quedaban lugares del ámbito rural de los que se encargaban curas mediocres que no podían luchar contra las predicaciones cátaras, las cuales encontraron acogida entre la gente. En el norte la interacción entre los eclesiásticos, el poder secular y el propio pueblo no les permitió proliferar.
¿Porqué surge el catarismo?
¿A que razón puede atenerse el surgimiento de esta corriente disidente con respecto a la institución eclesiástica ya existente? Las razones son mayoritariamente de tipo social. El clero del siglo XII no era muy eficaz cuando dirigía sus predicaciones al pueblo, que parece que entendía mucho mejor a los predicadores ermitaños. Según Labal, el clero veía en la vida laica la perdición, y solo la vida religiosa era digna de salvación. El clero veía además en la mujer la fuente de todo pecado y perdición. También se mostraba disconforme con la vida urbana que comenzaba a renacer: el auge del comercio podía ser un peligro para la explotación de los excedentes mediante el sistema económico feudal. Era por lo tanto difícil alcanzar la salvación para los laicos. Algunos medios eran las cruzadas, o la buena muerte, pero esto no estaba al alcance de todos, por lo que hay inquietud al respecto.
Los cátaros llevan una vida austera y predican en la lengua del pueblo. También desdeñan al mundo, como los clérigos, pero proponen explicaciones satisfactorias para la gente. La administración del consolament a la hora de la muerte limpiaba de toda impureza. La mujer consolada era igual de pura que el hombre. Sus predicaciones no tenían nada de escandaloso, por lo que podían calar en cualquier cristiano. Todo esto los convertía en un oponente de la Iglesia, ya que venían a llenar algunos "huecos" dejados por esta. La Iglesia exigía diezmos, en competencia con las exacciones de los señores, los cuales, en el medio día poseían señoríos colectivos de los que se repartían los beneficios. Estos señores vivían en los castrum, en contacto con el pueblo, y pasan a ver con mejores ojos a esta nueva iglesia que no cobra diezmos y que predica en la ciudad y trabaja para subsistir. Incluso las damas de la aristocracia encontraban su lugar entre estos herejes. Los herejes se ganan por tanto a las casas aristocráticas del Mediodía: los Trencavel, del vizcondado de Carcasona, Albi y Beziers, las damas del condado de Foix, e incluso Raimundo VI, conde de Tolosa, se muestra tolerante con ellos.
La práctica religiosa de los cátaros
Los cátaros, que se denominaban a s¡ mismos Buenos Hombres o Buenos/as Cristianos/as, tenían casas de predicación en las calles de los burgos, donde la gente podía ver y escuchar a los perfectos, que eran los predicadores cátaros. Allí vivían, vestidos de negro, sin comer carne y practicando la castidad, y además esas casas eran sus talleres de trabajo, escuelas, hospicios... Estaban organizados en obispados, como ya hemos explicado, presididos por el obispo y sus ayudantes: un Hijo Mayor y un Hijo Menor. Cuando moría el obispo le sucedía el Hijo Mayor, cuya posición era ahora ocupada por el Hijo Menor, y al puesto de este accedería un nuevo personaje. Los obispados eran independientes, y se encargaban de nombrar diáconos que administraban en las casas religiosas una penitencia colectiva. Leían sobre todo el Nuevo Testamento, en lengua occitana, y lo contraponían al Antiguo: el Dios Bueno no pudo crear este mundo, sino Lucifer. Los hombres eran ángeles caídos que tenían que liberarse de este mundo. Cristo sería el enviado de Dios para indicar el camino de salvación. No reconocían la naturaleza física de este, ni veneraban la cruz, que para ellos era un instrumento de suplicio. La vía de salvación era el rechazo a la violencia, la mentira... el único sacramento que consideraban fundado en el antiguo testamento era el de la imposición de manos, y rezaban el Padrenuestro y compartían el pan en memoria de Cristo, pero no consideraban que allí se encarnara.
La imposición de manos (consolament) era a su vez bautismo, penitencia, ordenación y extremaunción. Para la ordenación tenía que ser en principio administrado por un obispo, pero para los enfermo y para el perdón de los pecados lo podían ejercer incluso las Buenas Mujeres. No aceptaban que Dios fuera el creador de nada de este mundo, que consideraban que era un infierno transitorio, del que todos saldrían para ir al verdadero Reino de Dios. Por tanto no aceptaban los cultos de la Iglesia. Todas las almas se salvarían, y la que no, volvería a encarnarse. Tener hijos era alargar la vida de este lugar y traer más almas a este mundo de Lucifer. Practicaban ayuno los lunes, jueves y viernes. Otras practicas eran: el melhorament, tres reverencias al paso de un perfecto; el aparelhament, una especie de confesión penitencial; la convenenza, que era un convenio por el que el creyente recibiría el consolament a la hora de su muerte, y parece que cuando la cosa se les llegó a poner muy adversa practicaron la endura, que era una especie de suicidio místico a causa de un ayuno total.
La actitud de la Iglesia
San Bernardo ya fijó la atención sobre los herejes del Lenguadoc cuando se dirigió a allí para luchar contra las predicaciones de Enrique de Lausana. Descubre en Tolosa a los "arios". A San Bernardo de Claravall le acompaña un legado pontificio que sufre el rechazo de la población: la gente no se identifica con Roma. San Bernardo también ser rechazado en el castro de Verfeil. Aún no se ha hablado de métodos violentos para combatir a los herejes, solo del diálogo.
En el Concilio de Tours de 1163 se amenaza a los castellanos que apoyan a los herejes. Raimundo V, conde de Tolosa, envía una carta expresando su impotencia ante los herejes que se implantan en el pueblo, ante la que los reyes de Inglaterra y Francia envían dos misiones: la primera en 1178, con el legado papal Pierre de Paire, con resultados escasos. Se excomulga al vizconde Roger de Trencavel y se condena al obispo c taro de Tolosa Bernard Raymon, pero no se les hace nada.
Tras el concilio de Letrán de 1179 se va formando la idea de la intervención armada. En 1181 Henry de Marcy cerca el castillo de Lavaur y consigue el arrepentimiento del vizconde Roger y la conversión de dos perfectos apresados.
De todas formas nadie tiene interés en ocupar las difíciles sedes episcopales occitanas y se va incubando la idea de una entrada armada que acabe con el problema de manera tajante. En el norte la actuación violenta del poder civil y del pueblo impidió a la herejía prosperar, pero en el sur la población c tara era entre el 5 y el 10% o más en las ciudades más contaminadas, y era tolerada por muchos más. En 1184 se impone la pena de fuego para los herejes impenitentes y reincidentes.
Inocencio III, desde 1198, vendrá a imprimir más dinamismo en la lucha de la iglesia contra el hereje. Tiene formación jurídica y pone en práctica la ideología de la teocracia. En 1199, por una decretal, pondrá en práctica en Italia que a todo aquel que no acate la doctrina pontificia se le confiscaran las tierras y ser proscrito, lo que en 1200 se extiende a Occitania. Es el inicio de una serie de disposiciones que conducen a la formación de la Inquisición. La aplicación de las disposiciones requiere de la colaboración de los poderes civiles. La actuación papal se hará por medio de legados, de los cuales el primero será Rainiero Ponza. Algunos príncipes occitanos si aceptan las decretales, caso del rey de Aragón Pedro II y del vizconde de Montpellier Guillermo VIII.
Se recurre a los cistercienses para combatir la herejía en 1203. Los legados son ahora dos monjes de la abadía narbonense de Fontfroide: Raoul de Fontfroide y Pierre de Castelnau, a los que se une el abad de Citeaux Arnaud Amaury, personajes que no parecen ser elegidos por su oratoria, sino m s bien por su rigidez y severidad. Estos realizan una labor de depuración del clero occitano, y hacen que la nobleza se comprometa a extirpar la herejía. Pedro II de Aragón era vasallo del Papa, pero el Mediodía francés se encomendar a su protección, por lo que no utilizar las armas contra ellos. Los cistercienses no tienen apenas ‚éxito. Cambian su m‚todo por la predicación a la manera c tara, en coloquios con los herejes. Esto se debe a la actuación de dos clérigos españoles: Diego de Osma y Domingo de Guzmán, que consiguen muchas conversiones. Pero los cistercienses no contaban con mucha popularidad. Se intenta llegar a acuerdos de paz con los príncipes. Raimundo VI de Tolosa no acepta actuar en contra de los herejes y es excomulgado por Pierre de Castelnau, el cual ser asesinado en Enero de 1208 por alguien que creía hacer un favor al conde, pero este asesinato tendrá consecuencias nefastas. Se ha especulado incluso que lo pudo realizar alguien que tuviera interés en que se desatara la guerra.
La Cruzada
Inocencio III llama a actuar a los guerreros cristianos en una cruzada contra los herejes, a los que podrán exterminar y tomar posesión de sus tierras, prometiéndoles indulgencias y bienes materiales. La zona era rica agrícolamente y muchos serán los interesados. El Languedoc se verá sumido en una guerra desde el 1209 al 1229, jalonada de grandes hogueras, como los 140 quemados de Minerve en 1210, los 200 de Cassis, o los 400 de Lavaur en 1211. La población se divide (caso de Tolosa y la "compañía blanca" enfrentada a los defensores de los herejes), dando lugar a una especie de guerra civil entre defensores de los herejes y los que se ponen en favor de la cruzada Las ciudades, como por ejemplo Beziers, defienden a sus herejes y son arrasadas por los cruzados, por lo que la guerra va también contra la vida de los burgos. También tendrá importantes implicaciones políticas: Pedro II morirá a manos de los cruzados de Simón de Montfort en el asalto a Muret (1213), cuando acudió a intentar defender a sus vasallos tolosanos, a pesar de que había sido ungido por el Papa. Aragón perder sus lazos con la Provenza y tendrá un periodo de crisis, ya que el heredero de la corona queda en manos de Monfort, que funda una nueva dinastía condal en Tolosa y Carcasona, ratificada por el Papa en el Concilio de Letrán de 1215. Esta no durar mucho, ya que los tolosanos inician la reconquista apoyados por un verdadero movimiento popular. Simón de Monfort morirá en 1218 asediando Tolosa. El sucesor de Simón, Amaury de Monfort, cede sus derechos condales en 1224 al rey de Francia, que ahora s¡ acudía al llamamiento del Papa Honorio III.
En el Languedoc empezaba a resurgir otra vez el catarismo, pero ahora el Papa tenía un importante aliado que era la monarquía de los Capetos, que reemprende la segunda fase de la cruzada en 1226 con el Rey Luis VIII. El ahora conde de Tolosa Raimundo VII, que había intentado que se le reconociera su condado, lo que el concilio de Bourges consideró como un peligro por el renacimiento de la iglesia cátara y los faidits, por lo que se ratifica su excomunión en París, el 12 de Enero de 1226. La guerra se prolongar tres años, en los que la devastación de las tierras por los cruzados hace finalmente someterse a Raimundo VII al rey Luis IX, y en el tratado de Meaux se compromete a perseguir la herejía y desmantelar las plazas fuertes. Carcasona estaba también en manos de un senescal del rey, y los Trencavel estaban exiliados en Aragón.
La inquisición
El catarismo no había sido erradicado con la cruzada y las hogueras, sino que se había revestido de un aura de martirio. Ya no contaba con el apoyo de la casta aristocrática, por lo que llevaban a cabo una predicación clandestina, apoyados por proscritos armados. había que romper los lazos de solidaridad que profesaba la gente con los herejes, y de esto se encargará la Inquisición.
Ya se habían dado disposiciones que marcaban el procedimiento inquisitorial: en 1184 la pena de fuego; 1199 la confiscación de bienes; autorización del empleo de la tortura; mantenimiento del secreto sobre los testigos o acusadores, de todo lo cual se encargaba el brazo secular. Faltaba la creación de un tribunal especializado y que tuviera una amplia jurisdicción, por encima de fronteras políticas y obispados. En 1231 aparece un delegado en Alemania, y de ah¡ el sistema se establece en Francia. El tribunal se confió a las jóvenes ordenes mendicantes, dominicos y franciscanos. Solo dependía del Papa, y realizó una labor de "encuesta itinerante". As¡ fueron capturando a los herejes clandestinos y sus protectores, y entregados al poder secular, que era el encargado de la ejecución. Las hogueras colectivas desaparecieron para dar lugar a ejecuciones individuales. Los acusados podían defenderse. Los registros de las declaraciones son hoy día una gran fuente de estudio.
La resistencia de Monsegur
Raimundo VII trataba por todos los medios de mantener su condado, pero no tenía heredero barón, y su hija se casaría a causa del tratado con el hermano del rey francés. La población mientras tanto se mostraba inconforme con la actuación inquisitorial, protagonizando motines como el de Tolosa en 1235. El conde buscó apoyos contra el rey (Inglaterra y el conde de la Marche), y se decidió a actuar cuando los proscritos que luchaban por la libertad de los condados (faydits), que se mantenían en el castro de Montsegur, acaban con los inquisidores de Avignonet en Mayo de 1242. Los tolosanos son vencidos por el ejercito francés en Saintes y Taillebourg. En 1243 Raimundo VII pacta en Lorris la paz y se compromete a luchar con la herejía que renacía y que tenía refugio en Montsegur, con el señor Raimond Pereille. El senescal real de Carcasona asediar la plaza desde el ver n de 1243 hasta Marzo de 1244. Los herejes que allí había fueron quemados en la hoguera (unos 200), incluidos los últimos obispos e Hijos y diáconos, y los supervivientes interrogados por la inquisición.
El fin del catarismo
Muchos creyentes huyeron a Italia, donde los conflictos entre güelfos y gibelinos permitía un margen de actuación a los cátaros. Allí se ordenaron y pretendían volver a sus tierras a predicar, pero la vigilancia de la Inquisición se lo impedía. La ortodoxia triunfaba en el occidente europeo y también un férreo orden feudal cuya cúspide era el rey.
Entre 1300 y 1310 se formó una pequeña iglesia entre la Gascuña y el Lauragais bajo la iniciativa de los hermanos Authié, ordenados en Italia. Contaron con el apoyo de sus familias y las redes clientelares, lo que propagó de nuevo la fe en los Buenos Hombres, pero la pretensión de continuar como iglesia hizo que los inquisidores pusieran todo su empeño en capturar a los herejes y quemarlos. En el primer tercio del XIV ya nadie podía declararse cátaro ni ser ordenado, ya que no había nadie que lo hiciera.
En otros lugares, aún sin ser perseguido, también acabó por desaparecer el movimiento. En Italia lo hizo en el XV, y en la zona de los Balcanes se acabó con la conquista turca.
Hoy día ya no nos corresponde juzgar ni a unos ni a otros, pero si podemos desenmascarar los mitos que envuelven a los cátaros, y nos queda un colectivo muy semejante al cualquier cristiano de la ‚poca, lleno de inquietudes, pero que se las vio con una Iglesia que luchaba por forjarse homogénea. Los cátaros no luchaban por su independencia ni libertad, pero se encontraron con un muro de intolerancia que les inmiscuyó en una lucha que tenía mucho de política.
BIBLIOGRAFIA
-LABAL, P. Los cátaros: herejía y crisis social
-BRENNON, A. Los cátaros. Hacia una pureza absoluta
-MESTRE, J. Los cátaros
-MITRE, E. La herejía medieval
-LAMBERT, P. La herejía en la Edad Media -DEDIEU, J.P. La Inquisición
Realizado por:
José Julio Martínez Valero
Licenciado en Historia.2000
jojumarva@hotmail.com
Comentarios de lectores
2006-10-20 22:01:26 phares escribió: La Dhama María Magdalena y los CatarosTodo comenzó en Jerusalem, cuando Lazaro estaba por morir, allí fue Jesús y María Magdalena a verlo, en casa de Marta; entonces ingresaron a la habitación Jesús y María Magdalena; entonces Jesús le dijo a María Magdalena, toma la mano de Lazaro, porque el estará contigo por siempre; y Lazaro sufría dolores, entonces Jesús le dijo a Lazaro: Tu hermano mio, pasarás un momento de prueba muy fuerte, pero es necesario que esto suceda, y tu serás como señal, de la resurrección; al final de los tiempos; formaran ustedes dos los cimientos de la doctrina; será en tierras lejanas al poniente en tierras de occidente; también cuando se encuentren de nuevo, tú Lazaro hermano mio, protege y cuida siempre a tu futura esposa María Magdalena; ella te dará un hijo, que será vuestra dinastía, y a través de ustedes se edificará el templo; para poder Reinar Yo como Rey de Reyes; entonces Lazaro escuchaba agónico en su lecho de muerte, y prometió cuidar de María Magdalena; entonces comenzaron a venirle los espasmos de muerte, y expiró Lazaro, entonces Jesús le pidió a María Magdalena que le diera el manto y le dijo que saliera de la habitación, porque ella no podía ver lo que iba a hacer; entonces con lágrimas en los ojos salió, pero ella quería saber lo que iba a suceder, entonces pego su oído a la puerta;.... entonces María Magdalena sintió un resplandor en la habitación;... después pasaron los días y de nuevo se encontraron Jesús y María Magdalena, y fueron a casa de Marta, y ella le recrimino por la muerte de su hermano Lazaro, entonces Jesús llamó a los que estaban en la casa, y les dijo que les acompañarán: entonces fueron al sepulcro: Y Jesús meditó un momento, en silencio y habló con una voz muy firme y dijo: Lazaro, levantate; entonces Lazaro comenzo a gritar dentro de la tumba, y todos fueron presurosos a mover la piedra de la entrada y sacaron a Lazaro; entonces todos regresaron a casa de Marta, entonces de nuevo Jesús, Lazaro y María Magdalena se reunieron y Jesús le dijo a María Magdalena que protegiera el manto, ya que en el se encontraba el poder de la resurección, y allí se dió el inicio de la unión de Lazaro y María Magdalena;... entonces Jesús fue apresado y muerto; y ese mismo manto sirvió para cubrir el cuerpo de Jesús, y así el logró la resurrección....entonces después de muchos años María tuvo una hija de Jesús, llamada Sara, la princesa; entonces María Magdalena se reunió con Lazaro que la protegía; y Jose de Arimatea y otros más y fueron a Egipto, y de allí cuando la niña estaba ya grande de 12 años, conoció una chica egipcia también llamada Sara; y todos partieron al poniente; y llegaron a la tierra de la Galia, porque el apóstol Santiago tenía amistades en dichas tierras, y formaron la dinastía de los reyes, después de muchos años ya cuando María Magdalena estaba por morir, Lazaro y María prometieron encontrarse nuevamente, y así sucedió en la tierra de Albi, donde en 1242, entonces Hugo de Arcis, ataco Carcassone, donde estaba la Dhama (María Magdalena) ella formó un ejercito de cataros para la resistencia; pero Phares (Lazaro) no estaba, porque había sido llevado lejos por una mujer joven, que lo engaño, y asi llego el ejército de Hugo de Arcis, y hubo una lucha sangrienta, donde al final todos casi quedaron exterminados, y la Dhama (María Magdalena) yacía herida de muerte, entonces Phares (Lazaro) llegó y encontró a Dhama mal herida, y sus 7 hijos; entonces la Dhama se levantó y recriminó a Phares por no haber estado en la resistencia; y Phares tomó su espada y mató a la mujer que la engañó, y la Dhama (María Magdalena) tomó su espada y decapitó a Phares (Lazaro); y 4 fieles servidores de Dhama y Phares, tomaron al menor de los hijos, con varios documentos sagrados, y lo sacaron por la pendiente de la montaña, para que siga la dinastía; porque ellos sabían que María Magdalena y Lazaro se volverían a encontrar al Final de los Tiempos, al tercer día de la resurrección.

Catarismo

Introducción

La cuestión de los cátaros es uno de los temas medievales que más siguen fascinando hoy en día, suscitando interés por el modo de vida, preceptos e historia de los miembros que conformaron esta doctrina herética. Además está envuelto en el halo de misterio que provoca en el hombre actual todo lo referente a la Edad Media (aún sin ser una época tan oscura), pero más aún si tenemos en cuenta la represión que sufrió este colectivo y que provoca el morbo de la gente.

A pesar de que parece que el tema despierta interés, en España existen pocas publicaciones serias. No se han traducido las obras de Thouzellier, Griffe, Duvernoy... y solo se editan libros que se refieren al tema por la vertiente esotérica.

El catarismo, la religión de los bons homes, tuvo su lugar de práctica en la Lombardía, algunos lugares de los Pirineos y, sobre todo, en el Languedoc. Pero, como veremos, las creencias que lo conformaban no eran originarias de estos sitios, sino que se van forjando desde tiempos pasados y desde zonas orientales.

Las cuestiones que plantean los cátaros son: ¿porqué y cómo surgen?, ¿en que puntos se distanciaban de la ortodoxia?, ¿porqué eran tan peligrosos para esta? ... Pero antes de abordarlas habría que intentar definir los conceptos de herejía y de ortodoxia. Ortodoxia sería "lo correcto", la fe que profesan los seguidores de la doctrina de la Iglesia; mientras que la herejía sería la separación del tronco recto de la Iglesia por un error doctrinal. Pero: ¿estaba la doctrina "ortodoxa" de la Iglesia totalmente definida desde un principio o se conforma a raíz de la eliminación de las "herejías" precedentes? Según Emilio Mitre Fernández hay tres opiniones al respecto:

1.-La ortodoxia precede a la herejía, que tergiversa el mensaje de Cristo.

2.-Existiría una gran variedad de corrientes, una crítica libre sobre la que se impondrá Roma (Bauer).

3.-Turner aboga por una Iglesia en la que existe la variedad y en la que aparece la herejía cuando alguna variable interna contradice en extremo la fe tradicional.

Es lógico pensar que la "ortodoxia" como dogma cristiano no queda establecida en el momento que aparece el cristianismo, sino que se ir configurando, y cuando la Iglesia se va institucionalizando ser la cabeza dirigente la que marcar la doctrina, precisamente a cargo de eliminar las interpretaciones que van directamente contra ella, su organización y el orden social establecido. Esto se hará mediante los concilios.

La actividad de estos grupos que cuestionan los planteamientos que llegan desde Roma se hace alarmante en Occidente en el XI, en el que se dar n como consecuencia varios concilios: uno en Reims en 1049, y otro en Tolosa en 1095. Pero no se llegar a presentar una oposición fuerte a la Iglesia y pronto estos movimientos ser n vencidos, hasta ser reactivados a mediados del XII por los cátaros.

Inicios del catarismo

A partir del XII comienzan a aparecer de nuevo herejes en las zonas donde antes habían surgido y habían sido eliminados. En 1144, en Colonia, es detenida una secta que se presentaba a modo de Iglesia jerarquizada, el mismo año en Lieja aparece otro grupo de características similares. Estas apariciones ir n acompañadas de ejecuciones en la hoguera. En 1145 San Bernardo habla de los "tejedores arios" en la zona de Tolosa y Albi, a la que viaja para combatir las predicaciones heréticas por orden del Papa Eugenio III. Los de Colonia afirmaron que su Iglesia había estado oculta en países orientales, y un texto del Inquisidor Anselmo de Alejandría explica que su origen es Bulgaria, donde la religión extendida es el bogomilismo, herejía dualista, según la doctrina maniquea de los dos principios supremos enfrentados: el bien y el mal. La osmosis que se produce entre Oriente y Occidente con las cruzadas, y el tráfico fluvial de las aguas del Danubio y Rhin hacen que aparezcan los grupos heréticos en lugares de los actuales países Bajos y el norte de Francia. Pero no ser en estos lugares donde cuaje, sino que desde que aparece, hasta 1165, el movimiento ira a confluir a la zona que se le presentó más permisiva, que fue la de Occitania.

Durante estos años la iglesia estudiar estos movimientos, y se los definir con términos como "arios", "maniqueos" y el término griego "cátaro" (puro), que según Eckbert de Schnau, fue el que se aplicaron los primeros maestros de la zona renana. Se comienzan a realizar concilios que discuten el tema: el primero ser en Reims en 1148, el segundo en 1157; luego otro en Tours en 1163, en el que se describen los síntomas de esta nueva herejía. Pero ser en 1167 cuando el catarismo se constituir en un verdadero peligro para la Iglesia Romana, y el lugar será Saint-Felix de Caramon, donde se constituir la Iglesia Cátara.

La creación de la Iglesia Cátara

Este acontecimiento es conocido por un documento encontrado en el siglo XVII por Guillaume Besse, de cuya autenticidad se ha dudado. Los hechos son que en el mes de Mayo de 1167, en el castillo de Saint-Felix de Caramon, el pope oriental Nicetas dar el consolament, es decir, el bautismo de los cátaros, a una "gran multitud" de gentes de la zona occitana. Se ordenaron seis obispos y se constituyen comisiones para delimitar los territorios de las diócesis de Albi, Tolosa, Carcasona y Agen. El catarismo se organiza ahora como Iglesia, dejando claramente fijado su dogma, en el cual se da la oposición entre dos principios en igualdad de fuerzas: Dios, que creó el universo, y Satanás, que creó la tierra.

Así es como la Iglesia cátara tomará fuerza en el Mediodía francés, ya que los obispos de Tolosa, Albi y Carcasona no se ven obligados a intervenir. Por tanto en este ambiente permisivo se concentran los seguidores cátaros que en el norte de Francia se estaban viendo perseguidos. El clero meridional no era tan activo como el del norte, y hasta el Papa Inocencio III los acusa de pasividad y de solo buscar beneficios. La razón no es que los prelados fuesen m s inactivos que en otras zonas, pero quizá si insuficientes para la amplitud de las diócesis, donde quedaban lugares del ámbito rural de los que se encargaban curas mediocres que no podían luchar contra las predicaciones cátaras, las cuales encontraron acogida entre la gente. En el norte la interacción entre los eclesiásticos, el poder secular y el propio pueblo no les permitió proliferar.

¿Porqué surge el catarismo?

¿A que razón puede atenerse el surgimiento de esta corriente disidente con respecto a la institución eclesiástica ya existente? Las razones son mayoritariamente de tipo social. El clero del siglo XII no era muy eficaz cuando dirigía sus predicaciones al pueblo, que parece que entendía mucho mejor a los predicadores ermitaños. Según Labal, el clero veía en la vida laica la perdición, y solo la vida religiosa era digna de salvación. El clero veía además en la mujer la fuente de todo pecado y perdición. También se mostraba disconforme con la vida urbana que comenzaba a renacer: el auge del comercio podía ser un peligro para la explotación de los excedentes mediante el sistema económico feudal. Era por lo tanto difícil alcanzar la salvación para los laicos. Algunos medios eran las cruzadas, o la buena muerte, pero esto no estaba al alcance de todos, por lo que hay inquietud al respecto.

Los cátaros llevan una vida austera y predican en la lengua del pueblo. También desdeñan al mundo, como los clérigos, pero proponen explicaciones satisfactorias para la gente. La administración del consolament a la hora de la muerte limpiaba de toda impureza. La mujer consolada era igual de pura que el hombre. Sus predicaciones no tenían nada de escandaloso, por lo que podían calar en cualquier cristiano. Todo esto los convertía en un oponente de la Iglesia, ya que venían a llenar algunos "huecos" dejados por esta. La Iglesia exigía diezmos, en competencia con las exacciones de los señores, los cuales, en el medio día poseían señoríos colectivos de los que se repartían los beneficios. Estos señores vivían en los castrum, en contacto con el pueblo, y pasan a ver con mejores ojos a esta nueva iglesia que no cobra diezmos y que predica en la ciudad y trabaja para subsistir. Incluso las damas de la aristocracia encontraban su lugar entre estos herejes. Los herejes se ganan por tanto a las casas aristocráticas del Mediodía: los Trencavel, del vizcondado de Carcasona, Albi y Beziers, las damas del condado de Foix, e incluso Raimundo VI, conde de Tolosa, se muestra tolerante con ellos.

La práctica religiosa de los cátaros

Los cátaros, que se denominaban a s¡ mismos Buenos Hombres o Buenos/as Cristianos/as, tenían casas de predicación en las calles de los burgos, donde la gente podía ver y escuchar a los perfectos, que eran los predicadores cátaros. Allí vivían, vestidos de negro, sin comer carne y practicando la castidad, y además esas casas eran sus talleres de trabajo, escuelas, hospicios... Estaban organizados en obispados, como ya hemos explicado, presididos por el obispo y sus ayudantes: un Hijo Mayor y un Hijo Menor. Cuando moría el obispo le sucedía el Hijo Mayor, cuya posición era ahora ocupada por el Hijo Menor, y al puesto de este accedería un nuevo personaje. Los obispados eran independientes, y se encargaban de nombrar diáconos que administraban en las casas religiosas una penitencia colectiva. Leían sobre todo el Nuevo Testamento, en lengua occitana, y lo contraponían al Antiguo: el Dios Bueno no pudo crear este mundo, sino Lucifer. Los hombres eran ángeles caídos que tenían que liberarse de este mundo. Cristo sería el enviado de Dios para indicar el camino de salvación. No reconocían la naturaleza física de este, ni veneraban la cruz, que para ellos era un instrumento de suplicio. La vía de salvación era el rechazo a la violencia, la mentira... el único sacramento que consideraban fundado en el antiguo testamento era el de la imposición de manos, y rezaban el Padrenuestro y compartían el pan en memoria de Cristo, pero no consideraban que allí se encarnara.

La imposición de manos (consolament) era a su vez bautismo, penitencia, ordenación y extremaunción. Para la ordenación tenía que ser en principio administrado por un obispo, pero para los enfermo y para el perdón de los pecados lo podían ejercer incluso las Buenas Mujeres. No aceptaban que Dios fuera el creador de nada de este mundo, que consideraban que era un infierno transitorio, del que todos saldrían para ir al verdadero Reino de Dios. Por tanto no aceptaban los cultos de la Iglesia. Todas las almas se salvarían, y la que no, volvería a encarnarse. Tener hijos era alargar la vida de este lugar y traer más almas a este mundo de Lucifer. Practicaban ayuno los lunes, jueves y viernes. Otras practicas eran: el melhorament, tres reverencias al paso de un perfecto; el aparelhament, una especie de confesión penitencial; la convenenza, que era un convenio por el que el creyente recibiría el consolament a la hora de su muerte, y parece que cuando la cosa se les llegó a poner muy adversa practicaron la endura, que era una especie de suicidio místico a causa de un ayuno total.

La actitud de la Iglesia

San Bernardo ya fijó la atención sobre los herejes del Lenguadoc cuando se dirigió a allí para luchar contra las predicaciones de Enrique de Lausana. Descubre en Tolosa a los "arios". A San Bernardo de Claravall le acompaña un legado pontificio que sufre el rechazo de la población: la gente no se identifica con Roma. San Bernardo también ser rechazado en el castro de Verfeil. Aún no se ha hablado de métodos violentos para combatir a los herejes, solo del diálogo.

En el Concilio de Tours de 1163 se amenaza a los castellanos que apoyan a los herejes. Raimundo V, conde de Tolosa, envía una carta expresando su impotencia ante los herejes que se implantan en el pueblo, ante la que los reyes de Inglaterra y Francia envían dos misiones: la primera en 1178, con el legado papal Pierre de Paire, con resultados escasos. Se excomulga al vizconde Roger de Trencavel y se condena al obispo c taro de Tolosa Bernard Raymon, pero no se les hace nada.

Tras el concilio de Letrán de 1179 se va formando la idea de la intervención armada. En 1181 Henry de Marcy cerca el castillo de Lavaur y consigue el arrepentimiento del vizconde Roger y la conversión de dos perfectos apresados.

De todas formas nadie tiene interés en ocupar las difíciles sedes episcopales occitanas y se va incubando la idea de una entrada armada que acabe con el problema de manera tajante. En el norte la actuación violenta del poder civil y del pueblo impidió a la herejía prosperar, pero en el sur la población c tara era entre el 5 y el 10% o más en las ciudades más contaminadas, y era tolerada por muchos más. En 1184 se impone la pena de fuego para los herejes impenitentes y reincidentes.

Inocencio III, desde 1198, vendrá a imprimir más dinamismo en la lucha de la iglesia contra el hereje. Tiene formación jurídica y pone en práctica la ideología de la teocracia. En 1199, por una decretal, pondrá en práctica en Italia que a todo aquel que no acate la doctrina pontificia se le confiscaran las tierras y ser proscrito, lo que en 1200 se extiende a Occitania. Es el inicio de una serie de disposiciones que conducen a la formación de la Inquisición. La aplicación de las disposiciones requiere de la colaboración de los poderes civiles. La actuación papal se hará por medio de legados, de los cuales el primero será Rainiero Ponza. Algunos príncipes occitanos si aceptan las decretales, caso del rey de Aragón Pedro II y del vizconde de Montpellier Guillermo VIII.

Se recurre a los cistercienses para combatir la herejía en 1203. Los legados son ahora dos monjes de la abadía narbonense de Fontfroide: Raoul de Fontfroide y Pierre de Castelnau, a los que se une el abad de Citeaux Arnaud Amaury, personajes que no parecen ser elegidos por su oratoria, sino m s bien por su rigidez y severidad. Estos realizan una labor de depuración del clero occitano, y hacen que la nobleza se comprometa a extirpar la herejía. Pedro II de Aragón era vasallo del Papa, pero el Mediodía francés se encomendar a su protección, por lo que no utilizar las armas contra ellos. Los cistercienses no tienen apenas ‚éxito. Cambian su m‚todo por la predicación a la manera c tara, en coloquios con los herejes. Esto se debe a la actuación de dos clérigos españoles: Diego de Osma y Domingo de Guzmán, que consiguen muchas conversiones. Pero los cistercienses no contaban con mucha popularidad. Se intenta llegar a acuerdos de paz con los príncipes. Raimundo VI de Tolosa no acepta actuar en contra de los herejes y es excomulgado por Pierre de Castelnau, el cual ser asesinado en Enero de 1208 por alguien que creía hacer un favor al conde, pero este asesinato tendrá consecuencias nefastas. Se ha especulado incluso que lo pudo realizar alguien que tuviera interés en que se desatara la guerra.

La Cruzada

Inocencio III llama a actuar a los guerreros cristianos en una cruzada contra los herejes, a los que podrán exterminar y tomar posesión de sus tierras, prometiéndoles indulgencias y bienes materiales. La zona era rica agrícolamente y muchos serán los interesados. El Languedoc se verá sumido en una guerra desde el 1209 al 1229, jalonada de grandes hogueras, como los 140 quemados de Minerve en 1210, los 200 de Cassis, o los 400 de Lavaur en 1211. La población se divide (caso de Tolosa y la "compañía blanca" enfrentada a los defensores de los herejes), dando lugar a una especie de guerra civil entre defensores de los herejes y los que se ponen en favor de la cruzada Las ciudades, como por ejemplo Beziers, defienden a sus herejes y son arrasadas por los cruzados, por lo que la guerra va también contra la vida de los burgos. También tendrá importantes implicaciones políticas: Pedro II morirá a manos de los cruzados de Simón de Montfort en el asalto a Muret (1213), cuando acudió a intentar defender a sus vasallos tolosanos, a pesar de que había sido ungido por el Papa. Aragón perder sus lazos con la Provenza y tendrá un periodo de crisis, ya que el heredero de la corona queda en manos de Monfort, que funda una nueva dinastía condal en Tolosa y Carcasona, ratificada por el Papa en el Concilio de Letrán de 1215. Esta no durar mucho, ya que los tolosanos inician la reconquista apoyados por un verdadero movimiento popular. Simón de Monfort morirá en 1218 asediando Tolosa. El sucesor de Simón, Amaury de Monfort, cede sus derechos condales en 1224 al rey de Francia, que ahora s¡ acudía al llamamiento del Papa Honorio III.

En el Languedoc empezaba a resurgir otra vez el catarismo, pero ahora el Papa tenía un importante aliado que era la monarquía de los Capetos, que reemprende la segunda fase de la cruzada en 1226 con el Rey Luis VIII. El ahora conde de Tolosa Raimundo VII, que había intentado que se le reconociera su condado, lo que el concilio de Bourges consideró como un peligro por el renacimiento de la iglesia cátara y los faidits, por lo que se ratifica su excomunión en París, el 12 de Enero de 1226. La guerra se prolongar tres años, en los que la devastación de las tierras por los cruzados hace finalmente someterse a Raimundo VII al rey Luis IX, y en el tratado de Meaux se compromete a perseguir la herejía y desmantelar las plazas fuertes. Carcasona estaba también en manos de un senescal del rey, y los Trencavel estaban exiliados en Aragón.

La inquisición

El catarismo no había sido erradicado con la cruzada y las hogueras, sino que se había revestido de un aura de martirio. Ya no contaba con el apoyo de la casta aristocrática, por lo que llevaban a cabo una predicación clandestina, apoyados por proscritos armados. había que romper los lazos de solidaridad que profesaba la gente con los herejes, y de esto se encargará la Inquisición.

Ya se habían dado disposiciones que marcaban el procedimiento inquisitorial: en 1184 la pena de fuego; 1199 la confiscación de bienes; autorización del empleo de la tortura; mantenimiento del secreto sobre los testigos o acusadores, de todo lo cual se encargaba el brazo secular. Faltaba la creación de un tribunal especializado y que tuviera una amplia jurisdicción, por encima de fronteras políticas y obispados. En 1231 aparece un delegado en Alemania, y de ah¡ el sistema se establece en Francia. El tribunal se confió a las jóvenes ordenes mendicantes, dominicos y franciscanos. Solo dependía del Papa, y realizó una labor de "encuesta itinerante". As¡ fueron capturando a los herejes clandestinos y sus protectores, y entregados al poder secular, que era el encargado de la ejecución. Las hogueras colectivas desaparecieron para dar lugar a ejecuciones individuales. Los acusados podían defenderse. Los registros de las declaraciones son hoy día una gran fuente de estudio.

La resistencia de Monsegur

Raimundo VII trataba por todos los medios de mantener su condado, pero no tenía heredero barón, y su hija se casaría a causa del tratado con el hermano del rey francés. La población mientras tanto se mostraba inconforme con la actuación inquisitorial, protagonizando motines como el de Tolosa en 1235. El conde buscó apoyos contra el rey (Inglaterra y el conde de la Marche), y se decidió a actuar cuando los proscritos que luchaban por la libertad de los condados (faydits), que se mantenían en el castro de Montsegur, acaban con los inquisidores de Avignonet en Mayo de 1242. Los tolosanos son vencidos por el ejercito francés en Saintes y Taillebourg. En 1243 Raimundo VII pacta en Lorris la paz y se compromete a luchar con la herejía que renacía y que tenía refugio en Montsegur, con el señor Raimond Pereille. El senescal real de Carcasona asediar la plaza desde el ver n de 1243 hasta Marzo de 1244. Los herejes que allí había fueron quemados en la hoguera (unos 200), incluidos los últimos obispos e Hijos y diáconos, y los supervivientes interrogados por la inquisición.

El fin del catarismo

Muchos creyentes huyeron a Italia, donde los conflictos entre güelfos y gibelinos permitía un margen de actuación a los cátaros. Allí se ordenaron y pretendían volver a sus tierras a predicar, pero la vigilancia de la Inquisición se lo impedía. La ortodoxia triunfaba en el occidente europeo y también un férreo orden feudal cuya cúspide era el rey.

Entre 1300 y 1310 se formó una pequeña iglesia entre la Gascuña y el Lauragais bajo la iniciativa de los hermanos Authié, ordenados en Italia. Contaron con el apoyo de sus familias y las redes clientelares, lo que propagó de nuevo la fe en los Buenos Hombres, pero la pretensión de continuar como iglesia hizo que los inquisidores pusieran todo su empeño en capturar a los herejes y quemarlos. En el primer tercio del XIV ya nadie podía declararse cátaro ni ser ordenado, ya que no había nadie que lo hiciera.

En otros lugares, aún sin ser perseguido, también acabó por desaparecer el movimiento. En Italia lo hizo en el XV, y en la zona de los Balcanes se acabó con la conquista turca.

Hoy día ya no nos corresponde juzgar ni a unos ni a otros, pero si podemos desenmascarar los mitos que envuelven a los cátaros, y nos queda un colectivo muy semejante al cualquier cristiano de la ‚poca, lleno de inquietudes, pero que se las vio con una Iglesia que luchaba por forjarse homogénea. Los cátaros no luchaban por su independencia ni libertad, pero se encontraron con un muro de intolerancia que les inmiscuyó en una lucha que tenía mucho de política.

BIBLIOGRAFIA

-LABAL, P. Los cátaros: herejía y crisis social

-BRENNON, A. Los cátaros. Hacia una pureza absoluta

-MESTRE, J. Los cátaros

-MITRE, E. La herejía medieval

-LAMBERT, P. La herejía en la Edad Media -DEDIEU, J.P. La Inquisición

Realizado por:

José Julio Martínez Valero

Licenciado en Historia.2000

jojumarva@hotmail.com

Comentarios de lectores
2006-10-20 22:01:26 phares escribió: La Dhama María Magdalena y los Cataros
Todo comenzó en Jerusalem, cuando Lazaro estaba por morir, allí fue Jesús y María Magdalena a verlo, en casa de Marta; entonces ingresaron a la habitación Jesús y María Magdalena; entonces Jesús le dijo a María Magdalena, toma la mano de Lazaro, porque el estará contigo por siempre; y Lazaro sufría dolores, entonces Jesús le dijo a Lazaro: Tu hermano mio, pasarás un momento de prueba muy fuerte, pero es necesario que esto suceda, y tu serás como señal, de la resurrección; al final de los tiempos; formaran ustedes dos los cimientos de la doctrina; será en tierras lejanas al poniente en tierras de occidente; también cuando se encuentren de nuevo, tú Lazaro hermano mio, protege y cuida siempre a tu futura esposa María Magdalena; ella te dará un hijo, que será vuestra dinastía, y a través de ustedes se edificará el templo; para poder Reinar Yo como Rey de Reyes; entonces Lazaro escuchaba agónico en su lecho de muerte, y prometió cuidar de María Magdalena; entonces comenzaron a venirle los espasmos de muerte, y expiró Lazaro, entonces Jesús le pidió a María Magdalena que le diera el manto y le dijo que saliera de la habitación, porque ella no podía ver lo que iba a hacer; entonces con lágrimas en los ojos salió, pero ella quería saber lo que iba a suceder, entonces pego su oído a la puerta;.... entonces María Magdalena sintió un resplandor en la habitación;... después pasaron los días y de nuevo se encontraron Jesús y María Magdalena, y fueron a casa de Marta, y ella le recrimino por la muerte de su hermano Lazaro, entonces Jesús llamó a los que estaban en la casa, y les dijo que les acompañarán: entonces fueron al sepulcro: Y Jesús meditó un momento, en silencio y habló con una voz muy firme y dijo: Lazaro, levantate; entonces Lazaro comenzo a gritar dentro de la tumba, y todos fueron presurosos a mover la piedra de la entrada y sacaron a Lazaro; entonces todos regresaron a casa de Marta, entonces de nuevo Jesús, Lazaro y María Magdalena se reunieron y Jesús le dijo a María Magdalena que protegiera el manto, ya que en el se encontraba el poder de la resurección, y allí se dió el inicio de la unión de Lazaro y María Magdalena;... entonces Jesús fue apresado y muerto; y ese mismo manto sirvió para cubrir el cuerpo de Jesús, y así el logró la resurrección....entonces después de muchos años María tuvo una hija de Jesús, llamada Sara, la princesa; entonces María Magdalena se reunió con Lazaro que la protegía; y Jose de Arimatea y otros más y fueron a Egipto, y de allí cuando la niña estaba ya grande de 12 años, conoció una chica egipcia también llamada Sara; y todos partieron al poniente; y llegaron a la tierra de la Galia, porque el apóstol Santiago tenía amistades en dichas tierras, y formaron la dinastía de los reyes, después de muchos años ya cuando María Magdalena estaba por morir, Lazaro y María prometieron encontrarse nuevamente, y así sucedió en la tierra de Albi, donde en 1242, entonces Hugo de Arcis, ataco Carcassone, donde estaba la Dhama (María Magdalena) ella formó un ejercito de cataros para la resistencia; pero Phares (Lazaro) no estaba, porque había sido llevado lejos por una mujer joven, que lo engaño, y asi llego el ejército de Hugo de Arcis, y hubo una lucha sangrienta, donde al final todos casi quedaron exterminados, y la Dhama (María Magdalena) yacía herida de muerte, entonces Phares (Lazaro) llegó y encontró a Dhama mal herida, y sus 7 hijos; entonces la Dhama se levantó y recriminó a Phares por no haber estado en la resistencia; y Phares tomó su espada y mató a la mujer que la engañó, y la Dhama (María Magdalena) tomó su espada y decapitó a Phares (Lazaro); y 4 fieles servidores de Dhama y Phares, tomaron al menor de los hijos, con varios documentos sagrados, y lo sacaron por la pendiente de la montaña, para que siga la dinastía; porque ellos sabían que María Magdalena y Lazaro se volverían a encontrar al Final de los Tiempos, al tercer día de la resurrección.

Hombres buenos

Los Cataros “Hombres Buenos”
Los Cataros, también llamados "Los Hombres Buenos" (se incluye también a las mujeres con el termino de “hombres”)
El Catarismo arraigó en Occidente, y de modo particular en las tierra de Occitania, al sur de Francia.
La amenaza que representaban los Cataros contra la Iglesia Católica de aquellas fechas, fue una excusa para tratarlos como herejes y rebeldes sociales, y a caballo de los poderes de la Iglesia y del Estado, exterminarlos.
Cuando los enigmas son quemados en las hogueras de la Inquisición, siempre quedan "cenizas" que pueden prender y dar forma a una apasionada historia de unos hombres, justos, buenos, piadosos, trabajadores y honestos, que en un momento dado de la historia, dieron muestras de ser heroicos valientes.
El catarismo fue una filosofía que recogió los conceptos mas humanos del cristianismo, Los Perfectos y las Perfectas (que así eran denominados) y que enseñaban esta nueva doctrina, se consideraban herederos de los apóstoles de un Jesús espiritual, nunca material, tenían como libro máximo al "Evangelio de San Juan"
La doctrina enseñaba la visión dualista del universo. Con sus dos principios antagónicos: el bien y el mal, la luz y la tiniebla. Pero ellos no se consideraban asimismo profetas como el persa Mani, el cual había acuñado el maniqueísmo compilando las doctrinas de Zoroastro, Buda y Jesús. Para ellos el mal poseía la misma fuerza real que el bien. Por lo que jamás debía ser ignorado y menospreciado. La creación del mundo la atribuían a un ángel malvado o Satán.
Y esto suponía que todo lo material simbolizaba lo negativo y pecaminoso. Por lo que la única solución para el ser humano de salvarse, radicaba en seguir las enseñanzas de Jesucristo, quien mostrara al mundo el camino de la redención.
Los Cataros consideraban pecado lo que la Iglesia romana consideraba pecado. Pero había una excepción: El Juramento y el homicidio. Para ellos estaban prohibidas las guerras y la muerte de los animales. Tampoco reconocían la autoridad de los Reyes, los Obispos y el Papa. Con sus actos lograron anular a los curas del Languedoc y por lo tanto se convirtieron en enemigos de la Iglesia Romana. El merito de los cataros se basaba esencialmente en que no mentían.
Todo lo que predicaban en el acto lo llevaban a la practica, no apoyándose nunca en el razonamiento hipócrita de "haz lo que yo te digo, pero no lo que yo hago" tan común en muchos sacerdotes.
Otra de sus virtudes era que a diferencia de los clérigos, trabajaban y no vivían de la caridad. Aceptaban dadivas y donaciones pero enseguida eran utilizadas en servicios a la comunidad, reparando las casas de los pobres, los pajares, construyendo pozos artesianos, etc. todo ello contribuyo mas tarde a la terrible persecución de que fueron objeto y a su aniquilación.
Toda esta confección de ideas era retomada por el sabio Manes y desarrollada bajo su nuevo concepto: el maniqueísmo. Las escrituras nos hablan de libros extraordinarios en el aspecto filosofal: "El libro de los Gigantes, El libro de la Rueda de las Recompensas y el Libro de la Pacificación Universal" También se habla de otro "La Kephalaia".
Esta cultura se extendió primeramente hacia el este de Persia, es decir Asia Central, India, Bizancio, China. Pero también se extendió a trabes de la cuenca mediterránea por Egipto, Cartago, Túnez y la región de Constantinopla, para llegar finalmente a la Europa Meridional por Italia y España. Juzgados como peligrosos por la religión ortodoxa y por Roma, los maniqueos fueron masacrados y perseguidos, yendo de país en país en la búsqueda desesperada de un edén de paz y tolerancia.
Para que el pensamiento maniqueo sea mas inteligible habría que remontarse en el tiempo y situarse en el periodo que va del año 200 a.C. al siglo III d.C. A lo largo de 500 años, el mundo intelectual intentó resolver el pensamiento de los enigmas del universo. A partir de las enseñanzas del sabio Manes se encuentran los elementos de la Gnosis que conciernen al descenso del espíritu a la materia.
Se produce la oposición maniquea Sombra luz, Materia Espíritu, Mal Bien, ambos de origen divino ya que proceden uno y otro de la divinidad creadora, de lo eterno. Se produce una lucha entre el Bien y el Mal. Los Maniqueos atribuían al Mal una existencia real. Concretamente era una sustancia, una fuerza que esta en la base misma de la materia. La sustancia original es decir el fuego se dividió en dos raíces vivas: una la luz que se desprende para brillar, y la otra el fuego oscuro y el humo, que se consumen en si mismos y tienden a materializarse para volverse, en nuestro periodo terrestre, una suerte de escoria tenebrosa.
La doctrina maniquea designa a este doble fenómeno con los términos de "terra lucida" es decir tierra de luz y "terra pestífera" o tierra de las tinieblas. Al demonio se le llamaba Hylé. Sin embargo posteriormente todo dimanó en la progresiva racionalización de conceptos entre el Bien y el Mal y un perfeccionamiento posterior algo confuso para ser explicado en pocas líneas originó el nacimiento de la doctrina catara que iremos poco a poco reseñando en esta sección de la web.
Así de esta manera poco a poco se fue creando esta doctrina que se desarrollo en Alemania y en las regiones francesas de Champagne y claro esta El Languedoc. Y aquí comienza todo lo referente a los Cataros...
Y es que el hombre de la Edad Media occidental, que rezaba, que luchaba, que trabajaba, según el reparto en tres órdenes de la sociedad, sentía el arte, la política, lo social, la vida, la muerte... en una palabra, el mundo que le rodeaba, en unos términos esencialmente religiosos.
La casi totalidad de sus referencias eran cristianas, ya que todo el saber estaba condensado en los monasterios y abadías. Su universo mental no podía salirse de esos conceptos religiosos. Y entendía su propia existencia como resultado de una creación. Toda su vida social y privada se centraba en su salvación y giraba en torno a un tema recurrente: Dios.
El mundo medieval vivía inmerso en la incultura general, y los aires de reforma que envolvían al pueblo cristiano, en busca de un regreso a los ideales evangélicos de pobreza, de pureza en las costumbres y de predicación de la palabra de Dios, estaban bastante cuestionados.
La Reforma Gregoriana, entre los siglos XI y XII, se convertirá en una primera tentativa de respuesta por parte de la Iglesia católica, a los nuevos problemas planteados por un cristianismo instalado en una Europa en paz, lejos de las antiguas luchas y batallas.
Los Clérigos y laicos, poco a poco saldrán con valentía a recorrer aldeas, poblados y ciudades, para predicar el Evangelio, sin preocuparles obtener ni la autorización de Roma, ni el derecho a traducir las Escrituras del latín.
Y en estas tierras, los cataros se hicieron famosos, y poco a poco fueron siendo conocidos también con el nombre de albigenses, nombre que se tomó de la famosa ciudad de Albi. Ello también afectaba a otras ciudades como Tolosa de Languedoc, Narbona, Carcassona, Beziers y Foix, entre otras.
Uno de los puntos centrales del propósito de vida cátara era la observación literal de los preceptos del Cristo y, especialmente de los imanantes del Sermón de la Montaña. Caracterizados por el rechazo total de la violencia, de la mentira, y del juramento, los cataros se mostraron a las poblaciones cristianas como unos predicadores (itinerantes y pobres individualmente) de la Palabra de Dios. Que como ya hemos dicho "Predicaban con el Ejemplo".
El nombre de cataros (del griego "puro") lo recibieron de los católicos. Ellos mismos se llamaban cristianos o "Hombres Buenos".Y su manera de concebir la religión puede ser considerada como un evangelismo de la época.
Esta situación no gustó ya desde el primer momento a la Iglesia Católica de Roma, y aunque se hicieron esfuerzos profundos por parte del Clero para llevar a los cataros a la ortodoxia católica, en ningún momento lo consiguieron sino que lograron que poco a poco crecieran sus adeptos.
La Iglesia intentó recurrir a las ordenes religiosas para que pusieran baza, pero ni cistercienses ni dominicos lo consiguieron. El asesinato en 1208 de Pedro de Castelnou, legado pontificio, en extrañas circunstancias, dio margen al Papa Inocencio III a cambiar de táctica y utilizar la violencia en contra de los Cataros.
Se inició así una verdadera cruzada contra los cataros. Esta cruzada fue una gran ocasión que se le brindó a la monarquía francesa del Norte para ocupar las tierras del Sur, más rico y civilizado. De esta manera la Iglesia consiguió adeptos que le ayudaran en el exterminio.
Esta violencia contra los cataros continuó años más tarde con los procedimientos empleados por la Inquisición y las posteriores hogueras colectivas ordenadas por los distintos brazos temporales de la Iglesia de Roma, para terminar con "gente indeseable y molesta" como para ella fueron en todo momento los Cataros.
Los Cataros renunciaban a los bienes materiales, a la pompa de una vida fastuosa, y practicaban indudablemente una verdadera fraternidad. Así los llamados "Revestidos" no poseían ningún bien terrenal, y al igual que los Esenios, vivían una existencia austera.
Se reunían principalmente en casas simples antes de la famosa persecución y posteriormente durante ella en simples cuevas o grutas, en los bosques. Y es que su concepción de la vida chocaba contra la fastuosa pompa de la Iglesia de aquellos tiempos.
Aunque atacaron el poder temporal de Iglesia, y la venalidad de los prelados y de los clérigos, no formaron nunca lo que hoy en día se podría denominar "Partido Político". Sin embargo posteriormente serian acusados vilmente de "Levantarse contra la Propiedad".
Impregnados de una profunda sabiduría y paz interior, afirmaban que los hombres no tenían derecho a juzgar a otros hombres. Consideraban que los móviles humanos eran demasiado complejos y demasiado secretos, como para que los jueces pudieran conocerlos y apreciarlos de manera ecuánime.
Solo aceptaban para los culpables sanciones educativas y reformadoras, que debían de estar cargadas de amor para con los culpables, nunca de odio. Los castigos, según su consideración no debían hacer que los delincuentes se revelasen, sino despertar en ellos el deseo de la enmienda.
En aquellos siglos de violencia, los cataros rechazaban la Pena de Muerte y extendían el respeto por la vida a los mismísimos animales. Los Revestidos, para evitar la violencia, no debían llevar jamás armas, no debían librarse jamás a un combate sangriento, ni por lo tanto hacer la guerra.
Su Credo consistía en el trabajo y en la mejora de sus conocimientos, diversificando sus oficios, y enseñando a los demás a practicarlos. Cuando eran atendidos en las casas, pagaban su manutención ayudando en las tareas cotidianas de las mismas, reparando cosas rotas, trabajando en el campo, ayudando en las tareas domesticas.
Si eran pagados, utilizaban la mayor parte de las pagas en la reconstrucción de casas de los pobres y necesitados, predicando con hechos y no con palabras vanas y desnudas, el voto de pobreza.
Los Cataros consideraban que la justicia aplicaba en los países cristianos era una Ley demasiado dura. Que era inhumana y maligna, ya que olvidaba el sentido caritativo del perdón, al considerar a todo reo "Culpable mientras no se demostrara lo contrario". Basaban sus argumentos en esta circunstancia: "En una sociedad gobernada por Lucifer, todo lo que se realice ha de ser diabólico. Los Jueces, los Señores y los Sacerdotes no tienen derecho a castigar, por que ven al acusado o al pecador como una victima, y no como un hermano al que se le debe brindar la oportunidad de arrepentirse".
Pocas veces tuvieron la oportunidad y ocasión de poder llevar a la practica su concepto real de "Justicia", aunque se dispone de un ejemplo muy característico.
En 1209, condenaron a un Barón acusado de asesinato a que se "arrepintiera" de su delito y luego ingresara en la Orden de los "Hombres Buenos". Se sabe que este noble renunció a sus Derechos Feudales, entregó sus tierras y vivió como el mas humilde de los Cataros.
Los Cataros basaron su eficacia en la predicación, dando ejemplo de lo que predicaban, por lo que causaron claro esta preocupación e inquietud en la Iglesia de Roma.
Su principal valor estaba en la dignidad personal de sus vidas. Sus actos y sus palabras, concordaban absolutamente. Los que les escuchaban no podían acusarles de hipocresía. Tenían la habilidad de aparecer como auténticos "Hombres Buenos".
Llevaban una vida dura y errante, huían a veces de alguna ciudad para dirigirse a otra, igual que ovejas entre lobos, y durante su represión, sufrieron persecución como los mismísimos apóstoles y los mártires. Sin embargo su vida continuaba siendo santa y austera, transcurriendo de abstinencia en abstinencia, consagrándose a la oración.
Su trabajo era constante. Algunos eran médicos, otros tejedores, otros trabajadores agrícolas. Y así en el ejercicio de sus funciones entraban en contacto con el pueblo creyente, al que consideraban que debían aleccionar y preparar para el "Bautismo Cátaro".
El Catarismo parecía dar respuesta a las cuestiones dejadas por la Iglesia Católica. Insistía en las espantosas denuncias de los monjes e incluso las ampliaba.
En los hechos que nos relata la Historia, se nos ocultan sistemáticamente las verdaderas razones del exterminio de miles de hombres y mujeres que, de puertas afuera, desdeñaban el cristianismo y sus dogmas.
Los historiadores silencian, en efecto, cuál era el ideario de aquellos hombres incomprendidos por el poder y el clero y a los cuales finalmente se les exterminaría a sangre y fuego. La excusa de luchar contra la herejía fue solamente la coartada que debía enmascarar los verdaderos fines que el exterminio encubría.
La tradición ocultista asegura que la noche antes de que cayera Montsegur, se descolgaron cuatro hombres de la fortaleza para poner a salvo El Tesoro Cátaro. ¿Qué era, en realidad este " tesoro “? Nadie, por supuesto, lo sabe, pero la mayoría de los comentaristas imaginó que lo que se puso a salvo era la " Sangre Real " de Jesús. No es coincidencia que el mito del Grial. Del Sangral, se incorporase a la naciente literatura europea a partir del exterminio cátaro.
En Ragusa (Sicilia) existe una misteriosa obra de arte propiedad del Conde de Gozcé, el cual en alguna ocasión declaró a algún visitante que este plato provenía del Sur de Francia. y que había sido cedido a su familia en el Siglo XIII por un cátaro tolosano exilado.
La decoración de ese plato representa la ilustración de la parábola del hombre y el unicornio, utilizada por el anciano Barlaam en sus enseñanzas al Príncipe Josafat. Y ahora empieza el enigma. El simbolismo es claro: el hombre perseguido por la muerte olvida el peligro de la caída en la boca del Dragón, retenido como esta por el hilo de miel, "Símbolo" de las "delicias" del mundo material. Nos aparece una vez mas la concepción catara que expresa el dualismo moral, la lucha del bien contra el mal, ilustrada por los colores blanco y negro de las "dos ratas que roen la raíz del arbusto, que a su vez representa el Árbol de la Vida".
En la concepción que tenemos de nuestro actual Padrenuestro los cristianos, hemos podido encontrar una sencilla oración que según los estudiosos era el Padre Nuestro de los Cataros, este rezaba así:
Padre Nuestro, que estas en los cielos, Santificado sea tu nombreVenga a nosotros tu reino Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo El Pan Nuestro, Supersubstancial, danoslo hoy Y perdona nuestra deudas Así como nosotros perdonamos a nuestros deudoresY no nos dejes caer en la tentación Mas líbranos del Mal Ya que a ti pertenecen el Reino, el Poder y la Gloria Por los eones de los eones Amen.
El Cátaro, Bernard Franca, Clérigo de la ciudad de Goulier, dejó escrita esta bella leyenda, que se puede entroncar en lo que después se llamaría "Breviario de las Leyendas Cataras":
Hace mucho tiempo, un pájaro muy especial surcaba el cielo, todo el mundo lo conocía con el nombre de pelicano, y también era sabido que entre sus costumbres estaba la de seguir el curso luminoso del sol. No tenia miedo al calor, ni tomaba un momento de descanso durante las horas diurnas.
Pero llegó la época del apareamiento, lo que le privó de su placer durante unos instantes. Después reemprendió el vuelo en busca de los ardientes rayos solares. Cuando puso los huevos, los cuidó con gran dolor, ya que esta situación le privaba de sus prolongados recorridos, amando sus queridos rayos solares. Por esto, intentó recuperar todo el rato perdido, dejando a sus crías en el nido, bien provistas de alimento suficiente.
No obstante, durante su ausencia, una bestia maligna llegó a su nido, y con saña y maldad desplumó y arrancó el pico a las crías del pelicano. En esta situación este animal encontró a su vuelta el nido. Muy disgustado, curó a sus "Hijos" y al día siguiente, volvió a marchar.
Pero los ataques malvados al nido se volvieron a producir, cada vez con mas saña, por lo que tuvo de olvidarse de su placer, con el fin de poder sorprender a su enemigo, por lo que se escondió allá donde no podía ser descubierto y de esta manera fue como pudo descubrir a la bestia maligna, dándole muerte. Así sus crías quedaron libres de toda amenaza, y al mismo tiempo, pudieron contar con una mayor compañía, ya que el pelicano escarmentado, repartió el tiempo de la vigilancia de su nido con la del gozo de volar detrás de los rayos del sol...
La explicación que los cataros daban a esta leyenda, resulta un tanto complicada, veían en el pelicano a Cristo, el cual perdió su luminosidad al ser engendrado por la Virgen Maria, pero que la recuperó una vez que venció sobre las fuerzas malignas de la tierra...
Lo que si queda muy claro es que, leyendas como esta, unidas a anécdotas como la de los símiles de animales, servían para aproximar la religión al pueblo.
Con estas leyendas conseguían que el Catarismo fuese netamente popular, sin dejar de poseer una gran cantidad de elementos esotéricos, es decir, "Una carga muy importante de enigmas y de misterios"
La herejía fue un desafió a la Iglesia Católica. El descubrimiento de este desafió causó una intensa crisis a finales del siglo XII. A este desafió, la Cruzada y la Inquisición dieron una respuesta violenta. Y hay que entender la violencia y la brutalidad contra los cataros, a causa de la crisis del pontificado de Inocencio III.
Este controvertido Papa comprendió mejor que nadie de su tiempo que el catarismo había surgido en Occidente, por una grave carencia de la Iglesia. Es decir una catequesis inadaptada a los problemas cotidianos vividos por los laicos. Y una culpable vida de relajo de clérigos demasiado atraídos por las facilidades del mundo temporal.
Se sabe que las ideas que mantenían "El Perfecto" es decir el Cátaro y el creyente, es decir el ser normal, tenían una diferenciación de criterios abismales.
Los Cataros transmitían a sus hijos todos sus conocimientos...